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“LA SOCIEDAD DEL MONOTRIBUTO CONTRA LA COMUNIDAD ORGANIZADA”

ANÁLISIS & REFLEXIÓN La esperanza de cambiar este rumbo con la “Comunidad Organizada”, ante el intento de generar el “Hombre Monotributista”, el individuo centrado solo en su vida privada, aislado en la multicolor vida del consumo, solitario, centrado solo en su confort y en un Ser solo del consumo, un cuerpo del consumo. “El plan neoconservador y neoliberal cuando se impone es porque ha habido una previa destrucción del Sujeto Popular”

  Por Ricardo “Lolo” Gómez (*)     

Compañero, es cierto, que a veces pareciera que ya nada es lo que parecía ser, ni se explica por las razones que nos sirvieron hasta ayer para interpretar el mundo. Estamos como escribió el gran CATULO CASTILLO, estamos “desorientados”, confundidos frente a la sucesión de eventos que nos ponen a prueba los antiguos catecismos y tal vez sus viejos postulados.

Las botellas con mensajes de naufragio de las que nos había escrito Marechal, tenemos la sensación que nadie las recogió, que se amontonan en un riacho, a su costado junto a bolsas de plástico del hipermercado donde alguna dirigencia política y sus cuadros en formación fueron a inscribirse para ser parte del “Gran Reality Show” planetario, montado por los Multimierdas del marketing.

¿Y nosotros? Como podemos, chapoteando entre los restos del naufragio en este mar de desconcierto.

Un desconcierto, que no apareció de forma abrupta, no fue de repente, no fue espontánea su aparición en la geografía de nuestra Historia, por el contrario las condiciones para su instalación, para su “triunfo”, momentáneo, ya estaban dadas previamente, lo que significa que hubo un proceso político y social que nos condujo hasta aquí. Diría que hubo quienes desde la oscuridad, o en sus madrigueras (como definiera Evita), seguían construyendo su hegemonía y quienes paralelamente, por incapacidad, debilidad ideológica o traición lisa y llana, dejaban de seguir construyendo y fortaleciendo ese sujeto colectivo que es el Pueblo, que conoció los momentos de entusiasmo sin límites, de creatividad profunda, rápida y apasionada, momentos de revolución de sentimientos, esos períodos en que todo parecía posible y todo se renovaba, los momentos de renacimiento y resurrección de la felicidad de nuestro Pueblo.

Y ese otro momento que a veces vivimos, donde intentaron doblegarnos por la violencia, ese momento de muertes, de perdidas, dejó paso a un momento de al menos debilidad, donde vimos como querían expandir el desaliento, y en los nuestros se daba una escasa o nula creatividad, un dejarse estar, un hacerse a un lado, tejiendo conceptos que son altamente desmovilizadores y desesperanzadores para el movimiento popular.

El plan neoconservador y neoliberal cuando se impone es porque ha habido una previa destrucción del Sujeto Popular. Hoy estamos viendo la culminación de un largo proceso de colonización cultural, un proceso político inédito, con características muy concretas, pero también una sociedad, la sociedad de la indiferencia, en la que intentan la complicidad de la población.

Se desarticula el espacio público, se eclipsa la esfera pública y de la acción ciudadana en aras de la primacía de la esfera privada. Se vanagloria el triunfo de un individuo, despreocupado, ajeno de la vida pública, sólo centrado en sus intereses privados, particulares, en sus méritos, sólo interesado en la seguridad de los suyos a cualquier precio. Este individuo es la figura opuesta a la del Pueblo, a la del Ciudadano, ese que mantuvo y mantiene un compromiso activo, solidario con el OTRO, con su comunidad, con el Mundo, con ese espacio construido colectivamente donde se pueda deliberar críticamente sobre las cosas comunes, la cosa de todos, las cosas de la Ciudadanía.

Intentan generar un individuo que podríamos denominar “el Hombre Monotributista”, como contracara de aquel hombre que en compañía de otros, construía en su trabajo solidario, causas comunes, defendía los mismos Derechos, edificaban sus barrios, sus teatros, sus balnearios, sus escuelas, sus plazas, sus hospitales, sus vidas: sus nacimientos, sus casamientos y sus velorios, lloraban juntos sus propios muertos. Era la sociedad de la Comunidad, la sociedad del trabajo común. La Comunidad Organizada, la que aún pese a todo resiste en vastos sectores populares.

Por el contrario intentan generar el individuo monotributista, el individuo centrado solo en su vida privada, aislado en la multicolor vida del consumo, solitario, centrado solo en su confort y en un Ser solo del consumo, un cuerpo del consumo. Un individuo indiferente a todo lo que suceda alrededor que no sea lo suyo. Un individuo dócil al conformismo social y político. Sin darse cuenta, será la víctima posterior, porque la destrucción del terreno público de la vida destruirá también la vida privada, arrojándolos a la más absoluta soledad.

Se sirve mejor a los intereses de los consorcios, si tenemos una sociedad despolitizada, si nos mantienen lo suficientemente aislados, si no nos enteramos de nada de lo que pasa, si nos desentendemos del mundo, del País y de las angustias de los hombres, entonces hay muchas probabilidades de que aparezca la “revolución” de los No Políticos, de los Gerentes, de los CEO. Conjugarán perfectamente el liberalismo con lo feudal, en una cuidadosa selección de lo peor que tiene uno y otro sistema. Será la “sociedad de la gente sana”, el “mundo feliz” del orden, la reverencia, la etiqueta, el acatamiento del peso de muchos hombres dóciles, de conformistas, de cínicos de menor cuantía, de payasos solemnes, de rebeldes New para los reality show.

La universidad, la educación y la desarticulación social, se han convertido en el gran objetivo de la despolitización y del relato reaccionario.

La extrema derecha neoliberal y el coro al cual llaman “opinión pública”, no son más que la voz del cipayaje amplificada por los medios de comunicación oligopólicos. Mientras burócratas del sindicalismo y dirigentes partidarios no dudan en halagar la acción de los gerentes de las grandes corporaciones que hoy integran el Gobierno nacional, con el fin de volver a endeudar a la Nación y realizar la transferencia de ingresos más perversa de los últimos tiempos de los sectores populares hacia las minorías privilegiadas.

Y aunque los agentes de propaganda oficial y los escribas mercenarios, los profetas menores del nuevo orden, estén diseminando la teoría de que debe superarse la “grieta” Kirchnerismo – anti Kirchnerismo, y que el medio pelo de alma bondadosa  piense que es una lástima que los argentinos estemos divididos por caprichos o porque sí, cuando sería tan fácil que todos nos entendiéramos y nos dedicásemos a construir el gran País.

La verdad que esa “grieta”, es la antinomia Kirchnerismo AntiKirchnerismo, Peronismo Antiperonismo, Civilización o Barbarie, que ha sido y sigue siendo la forma concreta en que se da la lucha por la Liberación Nacional y Social, en los distintos períodos de nuestro devenir. Por eso se ejerció contra los sectores populares la violencia durante todo el tiempo, sea en forma negativa de vedarle sus derechos o sea bajo las formas activas de represión.

Pero no basta, porque no bastó, solo intentar cambiar las estructuras y el haber retomado el camino de una transformación económico social, es necesario, hacerlo acompañado de una profunda Revolución Cultural y Política.

La autentica transformación cultural significa formar hombres que vivan en función de servicio al OTRO. Hombres capaces de crear y no ser solo hombres de consumo. Formar hombres que rechacen la instalación de la INJUSTICIA, a las Instituciones y a las estructuras que la sostengan. La Justicia, interpretada como un plan para los hombres, no es sólo un don personal, sino un estado del Pueblo. De manera tal, que es el Pueblo en su conjunto, quien falla cuando se cometen injusticias, se las consienten o no se las repara.

Nuestra acción de resistencia, a esa sociedad de la indiferencia, a la sociedad monotributista, la sociedad del mérito y el consumo, es al mismo tiempo una reflexión, un hecho de conciencia, de responsabilidad. Es un hecho moral. Una sociedad basada en la ética de la solidaridad, donde la unidad no exista sólo en las abstracciones, que no sea una yuxtaposición de soledades, y cada hombre/mujer, cada conciencia no esté aislada en su mundo, sino que sea la Comunidad en la que los hombres y mujeres se reconocen como seres humanos, es decir como personas libres que vivan la solidaridad vinculados por una tarea histórica común.

   (*) Ricardo “Lolo” Gómez ex dirigente de la JP Regionales de los ’70. Diputado Provincial y Nacional (MC).

                                                                                                                                                                                                                                                                                             

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LAS HUELLAS DE LA GUERRA Y LA VIOLENCIA

REFLEXIÓN Monseñor Jorge Lozano comparte la crónica de este fin de semana, y nos pide recemos juntos por la paz en nuestros corazones, en nuestra Patria y en el mundo.

Por Mons. Jorge Lozano |  (*)                       

Las guerras siempre dejan huellas que no se borran con facilidad. Quienes vieron cadáveres en las calles, poblarse cementerios o fosas comunes, cicatrices en los cuerpos, llantos, niños huérfanos, soledad, destrucción de escuelas, hospitales, hogares… Son imágenes imborrables de la memoria.

Hace pocos días se cumplió un nuevo aniversario de un acontecimiento muy triste para la humanidad. El 6 de agosto de 1945 lo recordaremos como el día en que “conocimos” nuestra capacidad destructiva con la bomba atómica que impactaba en la ciudad japonesa de Hiroshima, y el 9 de agosto otra similar sobre Nagasaki. Muchos murieron en esos días, y más aún en los meses y años siguientes. Hacia fines de ese año, ya habían muerto 246.000 personas.

Avances científicos puestos al servicio de la destrucción y la muerte.
Podemos también volver la mirada sobre nosotros y evocar las muertes por la guerra de Malvinas. Cuántos jóvenes… cuántos murieron luego. Cuántos fueron invisibilizados y ninguneados. 

Hoy en varios lugares del planeta se dan enfrentamientos armados. Siria, Irak, Palestina e Israel, Sudán del Sur, entre otros. Son naciones y regiones castigadas que se van desangrando entre conflictos internos que alimentan intereses económicos externos. Francisco ha denunciado varias veces que estamos ante la “tercera guerra mundial en cuotas”. Estas guerras también provocan desplazamientos forzados de poblaciones, persecución, mafias de trata de personas… 

Qué poca importancia le dan a esto los organismos internacionales. 
Quisiera que miremos a Venezuela. Desde hace tiempo se viene dando una situación de violencia política que en los últimos meses se ha complicado y agravado.

Algunos países de la región han intentado infructuosamente colaborar en alternativas de salida democrática, y otros miran con lentes ideológicos narrando paraísos en los cuales los pobres están mejor que nunca. Otros piensan que esta es la manera adecuada de gobernar y privilegian el espacio de poder por encima de los derechos humanos o el respeto a la democracia. La realidad que muestran miembros de organismos de ayuda, Iglesias y otros dista mucho del relato oficial.

Hace tiempo que la Iglesia en Venezuela intenta caminos de diálogo sin ser escuchada. Hubo también varios intentos del Vaticano por convocar instancias de diálogo y mediación formal, que han sido públicas. (Aunque algún medio de comunicación haya querido ensuciar la figura del Papa titulando que se pronuncia recién después de 145 muertos. Me da pena y vergüenza.) En octubre del año pasado fue enviado el Nuncio en Argentina, Monseñor Emil Paul Tscherrig, poco después continuó con la tarea Monseñor Claudio María Celli, de la Secretaría de Estado. El Secretario de Estado del Vaticano, el Cardenal Pietro Parolin envió una dura carta al Presidente venezolano Nicolás Maduro en diciembre pasado por no haber cumplido los acuerdos alcanzados con la oposición a los cuales se había llegado mediante gestiones del Vaticano. Además, no podemos desconocer que en este caso –como en otros– siempre hay reuniones y gestiones que no son públicas, y suponer o imaginar que no se hace nada es desinformación responsable en quienes tienen el deber de informar. Veo reduccionismo en ese periodismo de baja intensidad en la investigación, en recorrer las fuentes, en escuchar y saber esperar el mejor momento para ayudar a construir la paz desde lo informativo. 

También debemos reconocer que hay muchos intereses económicos debido a negociados vinculados al narcotráfico y a hechos de corrupción que cualquier pérdida de poder les puede venir en contra de los privilegios obtenidos. Entre los seguidores del oficialismo hay quienes están convencidos de que van por buen camino, no todos son corruptos. Algunos líderes de la oposición tampoco han tenido voluntad de diálogo, o les parece que la estrategia es la violencia. Hablar de fracaso de la diplomacia vaticana es casi como suponer que está vez falló “la varita mágica” que en otras oportunidades nos sacó de apuros. Otra vez veo reduccionismo.

Los Obispos venezolanos han dicho hace pocos días que se viven “horas difíciles cargadas de incertidumbres y contradicciones” con “enfrentamientos de creciente intensidad” en los cuales “efectivos militares y policiales, y grupos civiles armados afectos al gobierno obran coordinadamente atropellando al pueblo que manifiesta su descontento y su rechazo a la Asamblea Constituyente”. Desde hace años se sabe que se distribuyeron armas entre los civiles adeptos al régimen formando milicias paralelas. Quienes recibieron estas armas no las tienen de adorno en las paredes de sus casas.

Y siguen diciendo, “una vez más alzamos nuestras voces contra la violencia, venga de donde venga. (…) La represión desmedida con saldo de heridos, muertos y detenidos genera mayor violencia”.

La solución no será sencilla. Los que tenemos fe, recemos para que los corazones se dispongan al diálogo y a la paz.

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

   

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SAN CAYETANO, AMIGO DE LOS TRABAJADORES

REFLEXIÓN Monseñor Jorge Lozano sostiene que “Los Santos son ejemplo de cómo vivir el Evangelio a fondo e intercesores en nuestras causas ante Dios, en ese espíritu, mirando a San Cayetano, cuya fiesta celebramos este lunes, pidamos al Padre bueno Paz, Justicia e Igualdad”. “San Cayetano, amigo de los trabajadores, danos la Paz, la Justicia y la Igualdad”

 Por Mons. Jorge Lozano |  (*)   

Cada 7 de agosto muchas Capillas, Parroquias, ermitas, celebran al Santo del pan y el trabajo. En algunos lugares hay varios horarios de misas y bendiciones a las que concurren multitudes de peregrinos; en otros, un puñado de fieles se congrega para rezar.

Cada año el Santuario del barrio de Liniers, en Buenos Aires, en el cual tiene origen la devoción define un lema que marca el tono de las predicaciones de la Novena. En esta oportunidad se decidió proponer “San Cayetano, amigo de los trabajadores, danos la Paz, la Justicia y la Igualdad”. Casi siempre el lema está formulado como una oración que se dirige al Santo Patrono.

Se comienza expresando una manifestación de fe en quien es aquel al que visitamos y rezamos. Es un “amigo de los trabajadores”. No es el único. Pensemos por ejemplo en San José, San Isidro Labrador, San Pantaleón, y tantos otros a quienes también expresamos nuestro cariño y devoción. Los santos son amigos de Dios para acercarse a los hombres, y amigos de los hombres para que nos conduzcan a Jesús. Ellos son ejemplo de cómo vivir el Evangelio a fondo. Y también son intercesores en nuestras causas ante Dios.

Cada peregrino lleva en su corazón peticiones particulares propias, de su familia, amigos, vecinos. Pero todos nos sumamos cuando rogamos algo en común para el país. Este año centramos la oración en pedir tres cosas: Paz, Justicia, Igualdad.

Ante tantos hechos de violencia necesitamos paz en nuestros hogares, desgarrados muchos de ellos por el maltrato a la mujer (verbal y físico), paz en la escuela, la calle. Cómo no mirar también a los pueblos que están en guerra y sufren mutilaciones, muertes, destrucción de viviendas, hospitales y escuelas. Jesús nos enseñó: “Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios”. (Mt 5,9)

San Cayetano, danos la Paz.
La Paz es fruto de la Justicia, y muchos sufren por su ausencia respecto del trabajo. Hermanos nuestros esclavizados en talleres clandestinos, campesinos que trabajan y duermen en condiciones indignas, adolescentes y niños usados para mendigar. Mientras unos pocos acumulan riqueza muchos reciben migajas. Jesús nos enseñó: “Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos”. (Mt 5,9)

San Cayetano, danos Justicia.
Hay grandes brechas en nuestra sociedad. Quienes están debajo de la línea de pobreza, las familias que no tienen acceso a cloacas y a agua potable, los niños que abandonan el sistema educativo, los que comparten colchón para dormir, los que no comen lo necesario, los que tienen piso de tierra en la casilla, los que son tratados como descartables… Nos enseña la carta de San Juan que “si alguien dice ‘yo amo a Dios’, y aborrece a su hermano es un mentiroso. Porque el que no ama a su hermano a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve”. (1 Jn 4, 20 )

San Cayetano, danos Igualdad. Te invito a sumarte en la oración. Tal vez tengas cerca alguno de los lugares de peregrinación, o una estampita en tu casa. Pidamos juntos con confianza en nuestro amigo San Cayetano.

Nos enseña Francisco que “en el trabajo libre, creativo, participativo y solidario, el ser humano expresa y acrecienta la dignidad de su vida. El salario justo permite el acceso adecuado a los demás bienes que están destinados al uso común”. (EG 192)

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

    

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UNA REFORMA CONTRA EL TRABAJO Y LOS TRABAJADORES

DERECHO LABORAL La reforma laboral en Brasil podría calificarse como una (contra) reforma. “Solo recuperando el poder político para gobiernos populares tienen futuro los derechos de los trabajadores… ”

Por Carlos Tomada | (*)                                   

Sería una reforma si en sus contenidos hubiera avances o adecuaciones de la normativa laboral. Por el contrario, implica solamente la eliminación de derechos, el debilitamiento de la negociación colectiva y tiende a la eliminación de la presencia de los gremios. Es una iniciativa abolicionista del derecho del trabajo, antidemocrática e inefectiva.

La (contra) reforma contiene diversas aristas. Por un lado, un franco retroceso de las condiciones de trabajo en materia de jornada, salario, descanso, vacaciones, transporte, salubridad. Por otro, promueve la externalización del trabajo y en peores condiciones, crea modalidades de contratación sin derechos laborales, abarata y facilita los trámites de despido. Hasta aquí los cambios producen espanto. Sin embargo, el corazón de la flexibilización es aún peor.

¿Por qué? El proyecto sancionado por el congreso brasilero establece que los acuerdos colectivos en las empresas están por encima de lo que marcan las leyes laborales y los convenios colectivos de actividad. Cualquier grupo de trabajadores “empresarizado” podría negociar con cada empresa condiciones menos beneficiosas que las que establecen las leyes y las convenciones colectivas.

Además, se permite que trabajadores que se encuentran en relación de dependencia sean contratados a través del sistema de monotributo, que no cuenta con ninguno de los derechos laborales que prevén las leyes y los convenios colectivos. En síntesis: fin del derecho laboral como derecho protectorio, fin del sindicalismo como protagonista social y fin del trabajador en relación de dependencia por tiempo indeterminado.

Brasil viene de una etapa en donde el Estado se había puesto al frente de la defensa de los derechos de los trabajadores (la historia legislativa brasilera en materia laboral no estuvo exenta de oscilaciones y contradicciones) pero la etapa abierta con el gobierno ilegítimo de Temer marca un punto de inflexión, reactivo contra el principio que rige el derecho del trabajo y de la seguridad social.

Esta normativa (salvo en su salvajismo) no es nuevo ni en la región ni en el mundo. Tiene larga data. Lo que está claro es que no sirve para ninguno de los objetivos declarados públicamente. No hay pruebas empíricas de que generen empleo o aumenten el trabajo de calidad. No mejora la productividad ni la competitividad. Al contrario, la inestabilidad, la inseguridad y el deterioro de condiciones conspiran contra la eficacia productiva. Solo genera pobreza y precariedad. O sea desigualdad, y de eso, sobran las pruebas.

En la Argentina, algunos empresarios, profesores universitarios y medios de comunicación, comenzaron a pedir con entusiasmo “reformas” similares. De aplicarse aquí, implicarían prácticamente la eliminación de la negociación colectiva, ya que debilitaría la capacidad de negociación de los gremios, y legalizaría modalidades de contratación que hoy constituyen fraude laboral, y son castigadas por la ley, con la excusa del costo laboral y la modernidad.

Con esas excusas y sin siquiera modificar las leyes, este retroceso comenzó a producirse en la Argentina desde principios de 2016 a través de la flexibilidad “de hecho”. En ese contexto, la fragilización de los sindicatos se está convirtiendo en política de estado, agravando el cuadro.

La reacción de diversos sectores gremiales, políticos y académicos, incluyendo una reciente afirmación de la CGT: “Advertimos que defendemos la plena vigencia de la Legislación Laboral, los Convenios Colectivos de Trabajo, los Sistemas de Seguridad Social, la Justicia Laboral y el Modelo Sindical. La quita o retroceso en los derechos fundamentales e históricos de los trabajadores no serán objeto de negociación alguna”, están motivando los intentos gubernamentales de despegarse del texto literal de la reforma aprobada en Brasil.

Pero basta recordar las palabras agraviantes del Presidente en contra de los convenios colectivos, del ausentismo, la conflictividad, la huelga y en particular los sindicatos, la Justicia laboral y los abogados a los que acusó de “mafiosos”. Ahí está el verdadero espíritu de este gobierno conservador. Volver al siglo XIX. Por si hiciera falta, un diario centenario, en sus reiteradas publicaciones en la “tribuna de doctrina”, convalida, promueve y exige esa dirección. Sin claudicaciones. Impiadosamente. Claramente en contra de los trabajadores y del trabajo.

En la Argentina hay todavía límites objetivos por la institucionalidad heredada y por la presencia sindical existente (más allá de sus límites y tensiones). Este “empate” se rompería por la validación democrática: para intentar avanzar a otro estadío de desregulación, flexibilización y modificación sustancial de la negociación colectiva o para frenarla. Por eso el proceso electoral que estamos atravesando es importante. Para recordar y tener presente lo que ha pasado en el mundo del trabajo en estos 2 años. Para fortalecer un bloque que haga frente sin concesiones a los intentos que, sin lugar a duda, encarará el actual Gobierno en dirección a modificar la relación entre capital y trabajo en nuestro país, a través de reformas laborales votadas en el Parlamento.

Solo recuperando el poder político para gobiernos populares tienen futuro los derechos de los trabajadores, el pleno empleo, la negociación colectiva protectora, reguladora de la organización del trabajo e instrumento democrático en la redistribución del ingreso.

(*) Carlos Tomada es Abogado y Profesor universitario, Director del Centro de Estudios del Trabajo y el Desarrollo (CETyD) de la UNSAM. Ex Ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social de la Nación Argentina. Actualmente Presidente del Interbloque de Legisladores del FpV en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.

    

 

 

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SE ACERCAN LAS PASO

REFLEXIÓN En un par de semanas los argentinos somos convocados nuevamente a participar de la democracia por medio del voto. Pensemos que ese acto no debe ser nuestra única participación democrática, también es importante ejercer el debido control ciudadano

Por Mons. Jorge Lozano |  (*)                     

Las PASO (Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias). Son “primarias” porque se eligen los candidatos que se presentarán para las elecciones nacionales en el mes de octubre.

Son “abiertas” porque los ciudadanos pueden votar a los candidatos del Partido Político o las alianzas que deseen, sin estar afiliados a alguno.

Simultáneas, porque todos los Partidos se presentan el mismo día. Y son “obligatorias” porque es un deber cívico emitir el voto.

¿Y qué se vota? Según cada Provincia corresponde elegir candidatos a Diputados y/o Senadores. En el caso de la Provincia de San Juan, ambos. Se renueva un tercio del Senado y 127 Diputados nacionales de los 257 miembros que tiene la Cámara.

Vivimos en un sistema democrático, por lo tanto los representantes de las Cámaras Legislativas Nacionales se eligen por el voto popular.

Es un momento muy importante porque delegamos nuestra representación en aquellos a los cuales elegimos.

Ellos estarán a cargo de la sanción de las leyes que inciden en nuestra vida cotidiana. Las cuestiones relativas a la Educación, el cuidado del Ambiente, los programas para salir de la pobreza, las declaraciones de emergencia para salir de las drogas, la promoción de las Economías Regionales, lo relativo a la seguridad ciudadana, y tantos otros asuntos de vital importancia. Todo esto y muchos temas más estarán en manos de los legisladores, en lo que ellos evalúen para después decidir. Y nuestro voto los coloca allí, en las cámaras.

Por eso es central en estos días prestar atención a los programas en los cuales hablan los candidatos en los medios de comunicación, a las propuestas de leyes que se comprometen a promover.

Pero no termina aquí nuestro compromiso ciudadano. Es muy importante todo lo que podamos realizar como control de gestión. Ver si cumplen luego lo que prometen.

No podemos desentendernos y pensar: “Yo ya voté. Ahora el problema es de ellos”.

Delegar representación no significa desentendernos de la realidad.

Uno de los modos con el cual podemos participar es escribiendo cartas de lectores a los diarios, llamando por teléfono a las radios, expresarnos en las redes sociales.

Tenemos además muchas instancias cercanas a nosotros en las cuales construimos vínculos sociales. Las uniones vecinales, las comisiones directivas de los clubes, las uniones de Padres o Madres de los colegios, las capillas…Tantas iniciativas solidarias necesitadas de participación.

La campaña de la Acción Católica Argentina “¡Votá! Tu voto vale” es muy buena, y busca motivar a una participación responsable. Se promueve realizar una reflexión serena y analizar las propuestas con seriedad.

Principalmente se quiere alentar a los jóvenes que votarán por primera vez, a tener una experiencia responsable que los acerque de modo positivo a la política.

Seamos responsables. Pensemos que de nuestra participación depende el futuro de nuestra querida Argentina.

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

    

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UN ACUERDO PROGRAMÁTICO DEBE SER LIDERADO POR LOS PARTIDOS POLÍTICOS

OPINIÓN Notable reflexión sobre el futuro de Argentina, donde el autor plantea que debe haber un acuerdo entre todos los partidos políticos, para recuperarnos en lo político, lo económico y lo social. “El sistema político argentino, debe basarse en el funcionamiento fluido de los partidos políticos”.  La Dirección de 5minutosdenoticias

   Por Sergio Patrón Costas | (*)  

Un vocero del oficialismo señaló recientemente, en referencia al Pacto de la Moncloa, que ese acuerdo político no era aplicable a la Argentina, argumentando que aquel pacto fue acordado entre las principales figuras representativas de las grandes corrientes políticas del país, mientras que un pacto semejante en Argentina debería incluir a los sectores empresarios y a los sectores sindicales.

Es obvio que mencionar como fuente inspiradora a dicho pacto no significa en absoluto que se repita su contenido o se copie el modelo, por la sencilla razón de que las circunstancias históricas son completamente diferentes entre la España de 1975, a la muerte de Francisco Franco, y la Argentina del 2017.

Pero para preservar su esencia, el sistema político argentino, que según nuestra Constitución es republicano, democrático (representativo) y federal, debe basarse en el funcionamiento fluido de los partidos políticos.

Desde esta perspectiva, ¿por qué incluir a los sectores sindicales y empresarios, en caso de que se genere un acuerdo programático de fondo en Argentina, a riesgo de reincidir en la vieja y carcomida idea de una organización política de tipo corporativo, cuyo verdadero trasfondo es un profundo desprecio al mundo de los partidos políticos?

Cuando las fuerzas económicas y sindicales intervienen como factores activos en el diseño de un acuerdo político fundacional de una nueva etapa histórica, están priorizando sus propios intereses sectoriales y pretendiendo representar por sí solos el bien común, cuando en realidad promueven el bien sectorial con frecuencia en desmedro del interés general.

Al sostener que empresarios y sindicatos deberían ser miembros activos de un potencial acuerdo de políticas de Estado en el que participen todas las grandes corrientes políticas, se falsea la vocación republicana, representativa y federal proclamada, al restar margen de decisión a las fuerzas políticas en favor de poderes fácticos.

¿Cómo fortalecer a los partidos políticos cuando implícitamente se les está quitando legitimidad al ponerlos en paridad con organizaciones sociales poderosas que fueron las que corrompieron el Estado como servidor del bien común? El bastardeo de la noción de Estado, de su debilitamiento como eje de la acción pública, de su extendida corrupción, se originó justamente en su abdicación ante fuerzas poderosas de toda índole.

¿De dónde se originó la inflación endémica que soporta Argentina desde hace décadas, sino de poderosas fuerzas económicas, patronales y sindicales que presionan por lograr privilegios y beneficios para sus asociados? ¿De dónde viene la corrupción en la obra pública sino de los desarrolladores, como se prueba ampliamente con Odebrecht, cuya conducta se replica ampliamente en Argentina? ¿Por qué se reclaman siempre prebendas del Estado que este concede por debilidad y corrupción, y nunca se habla de obligaciones? El gasto público, el déficit fiscal, la emisión monetaria para financiarlo, todo esto ha sido y sigue siendo el reflejo de formidables fuerzas sectoriales que lograron privilegios porque infiltraron a sus epígonos en la estructura del Estado.

Los partidos políticos son quienes están en condiciones, y tienen el deber, de gestar un acuerdo que anteponga los intereses de conjunto a los de cada sector, para evitar que el Estado siga siendo rehén de la pugna facciosa. Esto no implica que no haya diálogo y consulta con esos sectores. Debe haberlo. Pero precisamente la idea de un pacto de este tipo es evitar que el cortoplacismo que suele guiar los intereses corporativos actúe en desmedro del interés general, siempre mejor servido por políticas de Estado de largo aliento.

Ser republicano, ser democrático y ser federal no se compadece con pretender incluir a organizaciones empresarias y sindicales, en el diseño de las bases fundacionales de un acuerdo programático de largo plazo. Pueden y deben tener sus propias ideas al respecto, como cualquier otro sector de la sociedad, y deben hacerlas públicas, pero son los representantes políticos los encargados de elaborar los grandes conceptos que sirvan de guía para una nueva y más creadora etapa histórica de Argentina.

(*) El autor es dirigente justicialista. Abogado.

     

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TRIBUNAL DE CUENTAS INVESTIGA EGRESOS POR $ 8.095.262,59 A JOAQUÍN DE LA TORRE EN SAN MIGUEL

SANCIONES DEL TRIBUNAL DE CUENTAS Más problemas para el Ministro de Gobierno bonaerense Joaquín de La Torre, ex Intendente de San Miguel. Responsabilidades solidarias y multas

         Por  Pedro Birro | (*)                 

Según publicación en el Boletín Oficial, con fecha acuerdo del 05/042017, expediente 4_226.0-2015, ente (226.0) Municipalidad de San Miguel; el Tribunal de Cuentas de La Plata (Gobernación), se desaprueban egresos, es decir gastos, por 8.095.262,59 pesos del ejercicio 2015 de la Municipalidad de San Miguel en la Intendencia de Joaquín de La Torre. Se hacen responsables solidarios al Intendente y a una serie extensa de funcionarios, a los cuales se multa preventivamente, por montos que van desde los 35.000.- $ como es el caso de De la Torre.

En el caso de los multados, se les advierte: “Fijarles plazo de noventa días para que procedan a depositar dichos importes en el Banco de la Provincia de Buenos Aires, Cuenta Fiscal Nº 108/9, a la orden del Presidente de este Honorable Tribunal de Cuentas, debiéndose comunicar fehacientemente a este Organismo el depósito efectuado, adjuntándose comprobante que así lo acredite dentro del mismo plazo señalado, bajo apercibimiento de darle intervención al Sr. Fiscal de Estado para que promueva las acciones pertinentes previstas en los artículo 159 de la Constitución Provincial (artículo 33 de la Ley Nº 10.869 y sus modificatorias).”

ARTÍCULOS SANCIONATORIOS DEL TRIBUNAL DE CUENTAS

ARTÍCULO SÉPTIMO: En base a los fundamentos expuestos en el considerando octavo, aplicar multas por las sumas de $ 35.000,00 al Intendente Municipal Joaquín De La Torre, de $ 25.000,00 al Contador Municipal Ítalo Biggi y de $ 5.000,00 a la Subsecretaria de Ingresos Públicos y Responsable del Sistema de Administración de Ingresos Públicos, Sra. Marcela Viviana Raftopolo (artículo 16 inciso 4) de la Ley N° 10869 y sus modificatorias).

ARTÍCULO OCTAVO: Desaprobar los egresos a que hace referencia el considerando séptimo, apartado 3), con formulación de cargo por la suma total de $ 8.095.262,59 por el que responderá el Intendente Municipal, Sr. Joaquín de la Torre en solidaridad con el Contador Municipal, Sr. Ítalo Biggi y el Director General de Recursos Humanos Interino, Sr. Héctor Nicolás Calvente (artículo 16 inciso 3) de la Ley N° 10.869 y sus modificatorias).

DE LA TORRE-MÉNDEZ Y DEMÁS FUNCIONARIOS NO EXENTOS DE RESPONSABILIDAD

ARTÍCULO DÉCIMO CUARTO: Declarar que los Sres. Joaquín De La Torre, Ítalo Biggi, Fernando Inzaurraga, Héctor Nicolás Calvente, Jaime Nicolás Méndez Curutchet, Mario Antonio Russo, María Cristina Paulini, Erika Mercedes Moriconi, Mariano Martín Solari, Víctor Cirilo González, Rubén Edgardo Ruiz, Juan Manuel Vera, Karina Soto Ortiz Goretty, Ivana Paula Scheller, Analía Verónica García, Lía Adriana González y Liliana Paola Liquitay, alcanzados por las reservas del artículo anterior, no deberán considerarse exentos de responsabilidad hasta tanto este Honorable Tribunal de Cuentas no se pronuncie concreta y definitivamente respecto de los temas cuyo tratamiento se posterga.

  1. N de la R.: Este dictamen fue publicado en el Boletín Oficial haciéndose la información de dominio público. Lo aclaramos porque hay quienes disfrazados de periodistas ejercen el triste oficio de chantajistas o de vendedores de “pescado podrido”, publicando en forma tergiversada información que, incluso, aún no es pública y se consigue mediante algún funcionario provincial o por acceso a algún “servicio” deshonesto.

(*) Pedro Birro es periodista y Director General del diario Noroeste del Conurbano Bonaerense.

    

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AMIGOS CON TODAS LAS LETRAS

REFLEXIÓN La reflexión de este fin de semana de Mons. Jorge Lozano está centrada en la amistad y en la palabra amigo. Señala “uno de los probables orígenes de la palabra amistad sea “custodio del alma”, me gusta pensar que es así, por ello rezo por ustedes y por todos, a la vez que les pido oraciones por mí. Reciban mi cariño y bendiciones en el día del Señor!!!!”. Expresiones sencillas que dan para pensar

Por Mons. Jorge Lozano |  (*)                    

Hay palabras que de tanto usarlas van perdiendo densidad. Como una remera que se desgasta y ya no tiene el color intenso de cuando la estrenamos, o como la flor que va olvidando su perfume.

Algo así puede sucederle a la palabra “amigo” o “amiga”. Tenemos cientos o miles de amigos en el Facebook (y con algunos hace años no nos vemos, o apenas compartimos un lugar de nacimiento, de estudio, de trabajo en algún momento…). Hay publicidades o tratos comerciales que nos designan de ese modo cercano. También organizamos grupos de “amigos del Hospital…” o “amigos del Club…”

Hemos llegado al utilizarla como una manera de hablar o de decir, pero sin aplicar su significado primitivo más profundo y decidor de una realidad irreemplazable.

El Papa Francisco hace pocos días compartió unas reflexiones sencillas y que dan para pensar. La palabra amigo, “cuando es Jesús el que la usa, indica una verdad incómoda: Hay verdadera amistad sólo cuando el encuentro me implica en la vida del otro hasta el don de mí mismo. De hecho, Jesús dice a sus discípulos: «No os llamo ya siervos […]; a vosotros os he llamado amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer» (Juan 15, 15). De esta forma, Él establece una nueva relación entre el hombre y Dios, que supera la ley y se basa en un amor confidente. Al mismo tiempo, Jesús libera a la amistad del sentimentalismo y nos la entrega como un compromiso de responsabilidad que implica a la vida: «Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos» (Juan 15, 13)”. (Discurso del Papa Francisco a los participantes de la 75º Convención del Serra Internacional, 23 de junio 2017)

El amor confidente nos refiere a la experiencia de intimidad que se abre sin reservas y sin miedos a ser manipulados. Nos deja a la intemperie confiando en que el amigo cuida de nosotros. Y al liberarnos del sentimentalismo nos compromete en la fidelidad a toda prueba, que no está sometida a las variaciones de humor o las ganas.

Sigue diciendo el Papa: “Por lo tanto, se es amigos sólo si el encuentro no permanece exterior o formal, sino que se convierte en compartir el destino del otro, compasión, implicación que lleva hasta donarse al otro”.

Es por eso que “nos hace bien pensar en lo que hace un amigo: se pone al lado con discreción y sensibilidad en mi camino; me escucha profundamente, y sabe cómo ir más allá de las palabras; es misericordioso con respecto a los defectos, está libre de prejuicios; sabe compartir mi recorrido, haciéndome sentir la alegría de no estar solo; no siempre me respalda, pero, precisamente, porque quiere mi bien, me dice sinceramente lo que no comparte; está dispuesto a ayudarme, a volverme a levantar cada vez que caigo”.

Jesús tenía muy buenos amigos y disfrutaba de estar con ellos. En los Evangelios se destaca de modo especial a los tres hermanos Lázaro, Marta y María, que vivían en Betania, un pequeño pueblo cerca de Jerusalén. Allí el Maestro acudía para descansar llegando sin avisar con algunos de sus discípulos después de algunas de las salidas misioneras.

A veces pienso qué sería de nosotros sin los amigos. ¡¡¡Qué arduas las luchas y qué apagadas las alegrías!!!

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

     

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EN LA MONTAÑA HABLA DIOS

REFLEXIÓN “Esta fiesta de la Orden del Carmelo y de toda la Iglesia nos ayuda a crecer en la confianza que tenemos en la Virgen María como Madre, mediadora ante Jesús”. “Anticipo mi cariño y mis oraciones para el día del amigo”

  Por Mons. Jorge Lozano | (*)    

Varios pasajes de la Biblia nos presentan a Dios manifestándose a su Pueblo en una montaña.

En el Sinaí entrega las tablas de los Diez Mandamientos a Moisés. En el Horeb se manifiesta al Profeta Elías.

En el monte Tabor Jesús se transfigura, y en otro monte proclama las Bienaventuranzas (una nueva ley) como un Nuevo Moisés, en la predicación conocida como el Sermón de la Montaña.

Uno de los montes significativos y emblemáticos de manifestaciones de Dios es el monte Carmelo. Este nombre deriva del hebreo, y significa “viña o jardín de Dios”, porque es un lugar en el cual se encuentra una hermosa y diversa vegetación que le viste con flores de bellos colores.

Allí hay varias grutas, y según ciertas tradiciones en ellas vivieron algunos profetas, entre ellos, el más conocido, Elías.

También se reconoce que desde la antigüedad allí se congregaron monjes ermitaños para dedicarse a la oración y la meditación. La Orden de los Carmelitas tuvo allí su origen. Un tiempo después el primer Superior General cuenta de una visión de la Santísima Virgen, a la que se le denominó como Nuestra Señora del Monte Carmelo, y luego Nuestra Señora del Carmen.

La devoción a la Virgen del Carmen se fue ampliando por todo el mundo, hasta llegar también a nuestras tierras.

Un claro testimonio de esto nos lo muestra un acontecimiento histórico. El General José de San Martín puso bajo la protección de la Virgen del Carmen al Ejército de los Andes, y el 5 de enero de 1817 en la Iglesia principal de Mendoza puso en las manos de la Madre de Dios el bastón de mando de su Ejército, y la nombró su Generala y Patrona. A esta bendita imagen un gran Obispo conocido como “El Buen Pastor de Cuyo”, el Siervo de Dios de Mons. José Américo Orzali, le obsequió su cruz pectoral como signo de afecto y devoción.

En la Argentina hay unas cuantas Parroquias y Capillas bajo su protección.

Esta fiesta de la Orden del Carmelo y de toda la Iglesia nos ayuda a crecer en la confianza que tenemos en la Virgen María como Madre, mediadora ante Jesús. A ella le rezamos por la fraternidad entre los pueblos que gracias a su intercesión fueron liberados por la campaña llevada adelante por el Ejército de los Andes.

A ella le encomendamos a nuestras familias y amigos difuntos.

El Papa Francisco nos enseña con belleza y ternura el lugar de María en este tiempo de la historia del mundo y la humanidad:

“María, la madre que cuidó a Jesús, ahora cuida con afecto y dolor materno este mundo herido. Así como lloró con el corazón traspasado la muerte de Jesús, ahora se compadece del sufrimiento de los pobres crucificados y de las criaturas de este mundo arrasadas por el poder humano. Ella vive con Jesús completamente transfigurada, y todas las criaturas cantan su belleza. Es la Mujer «vestida de sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza» (Ap 12,1). Elevada al cielo, es Madre y Reina de todo lo creado. En su cuerpo glorificado, junto con Cristo resucitado, parte de la creación alcanzó toda la plenitud de su hermosura. Ella no sólo guarda en su corazón toda la vida de Jesús, que «conservaba» cuidadosamente (cf Lc 2,19.51), sino que también comprende ahora el sentido de todas las cosas. Por eso podemos pedirle que nos ayude a mirar este mundo con ojos más sabios”. (LS 241)

El lunes pasado tuvimos con mi hermano un accidente de tránsito, que generó preocupación y angustia en nuestros familiares y amigos. Hemos recibido muchos gestos de cercanía, afecto y compromisos de oración que valoramos y agradecemos de corazón. Los dos estamos bien de salud.

Esta semana, de lunes a viernes estaremos de Retiro Espiritual con los Sacerdotes de la Arquidiócesis de San Juan de Cuyo. Contamos con tu oración para que nos dejemos conducir por el Espíritu Santo.

Y feliz día de los amigos el jueves 20.

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.  

    

 

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UN ÁRBOL, UNA CASA, LA PATRIA

REFLEXIÓN Con la mirada puesta en los signos trascendentes de aquel 9 de julio de 1816. En este día de fiesta, al celebrar la Independencia de nuestra Patria

Por Mons. Jorge Lozano |  (*)                    

Un árbol fuerte y frondoso, capaz de dar cobijo y frutos, nos muestra una parte de su realidad, mientras que la otra permanece oculta. A veces podemos observar la dimensión de sus raíces cuando por algún motivo debe ser trasplantado. Claro que esto depende también de la especie arbórea, del clima, del suelo… Pero quiero quedarme con esa idea expresada de modo tan bello por el poeta: “Porque después de todo he comprendido / por lo que el árbol tiene de florido / vive de lo que tiene sepultado”. (Francisco Luis Bernárdez)

Esta alegoría la podemos tomar para mirar a nuestra Patria. Celebrar esta fecha histórica es evocar el acontecimiento del 9 de julio de 1816, que a su vez estuvo rodeado de un sinnúmero de circunstancias, personas, discusiones, acuerdos, tensiones. El Congreso de Tucumán duró varios meses. La Revolución de Mayo de 1810 había sido un paso significativo, y ahora “en orden a confirmar sus consignas liberacionistas, se disponía a proclamar la independencia y asegurar la libertad, paso necesario para dejar de ser considerados una colonia insurgente. Y llegar a ser una Nación independiente y libre de España ‘y de toda otra denominación extranjera’ solidarizándose con los ideales de otros estados que surgían con la misma vocación. José de San Martín, Manuel Belgrano, Martín Miguel de Güemes y tantos otros padres de la Patria animaron incondicionalmente a los congresales y cifraron su esperanza en aquel Congreso soberano”. (Bicentenario de la Independencia, Conferencia Episcopal Argentina, Mayo de 2016, 14)

“Los movía el ideal de la noble casa americana y los alentaba la audaz exhortación de Belgrano y San Martín, que avivaban con entusiasmo patriótico la pronta declaración de la Independencia, en momentos en que muy pocos le daban respaldo.” (Bicentenario de la Independencia, Conferencia Episcopal Argentina, Mayo de 2016, 14)

El acta de la Independencia fue firmada por 29 diputados, de los cuales 18 eran laicos y 11 sacerdotes (del clero diocesano y religioso) entre los cuales se encontraba el diputado por San Juan, Fray Justo Santa María de Oro.

Nuestras raíces cristianas nos impulsan a ser solidarios y fraternos.

Y otra imagen que quiero destacar es que el Congreso de Tucumán desarrolló sus sesiones en una casa de familia que se adoptó para las reuniones de los congresales. Podemos ver en esto un símbolo de nuestra vocación de ser una misma familia. Esta manera de entender los vínculos sociales como lazos familiares nos abre a la cultura del encuentro y a fomentar la amistad social. Hace pocas semanas, en la Colecta de Cáritas tomamos como lema una frase del Papa Francisco: “Si ves en el otro a tu hermano, nadie puede quedar excluido”. ¡Cómo nos cuesta!

Cuidar la casa es valorar a la familia que allí vive. Cómo me duele cuando escucho a quien expresa su dolor y amargura diciendo “esta casa es un infierno”, o “aquí no se puede vivir”. Esto mismo nos puede suceder en la sociedad en la cual vivimos. Nuestra Patria está llamada a ser pueblo, a ser familia en la cual cuidemos de todos sus miembros, especialmente a los más desfavorecidos, los que más necesitan.

Miremos a los adictos al juego, al alcohol, a las drogas. A los niños, niñas y adolescentes que crecen en soledad o son abusados. Es importante para acceder a los derechos elementales cuidar las fuentes de trabajo.

Estamos llamados a proteger el ambiente, reconociendo que es la casa para las generaciones futuras y que somos responsables de su situación.

Antes de concluir, una palabra acerca de la Política. Es normal que haya intereses sectoriales legítimos aunque diversos. Cuidemos en este tiempo marcado por las próximas elecciones legislativas que las campañas políticas sean propositivas de proyectos a trabajar. Que las fricciones políticas no dañen el tejido social y provoquen más dolor y desconcierto en la gente.

Ser pueblo es más. No como una descripción sociológica sino con una perspectiva mítica, espiritual, que se hace conciencia, sentimiento y compromiso. Comprendernos como pueblo nos inspira para interesarnos, participar, elegir pensando en lo mejor para nuestra Patria.

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina. 

     

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