Tucumán pateó el tablero

El candidato José Cano denunció “fraude” y pidió nulidad de los comicios. Scioli con su “estrategia” en crisis, Macri expectante, y Massa propositivo subiendo en las encuestas.

Por Oscar Dufour |

La silenciosa lucha interna dentro del oficialismo, se hace sentir a menos de dos meses de las elecciones y anticipa un probable conflicto entre Cristina y Scioli si éste resulta elegido. La estrategia electoral del gobernador bonaerense a la luz de los hechos, no le ha brindado resultados positivos, fue deslucida su intervención en la Provincia de Tucumán apenas terminado el comicio levantándole la mano al Gobernador Alperovich, demostrando desde el oficialismo “indolencia”, y también sospechas de complicidad ante las graves irregularidades que fueron denunciadas por los opositores, antes, durante y a posteriori del comicio. Que los candidatos Sergio Massa y Mauricio Macri, dos de los tres presidenciables se hayan ocupado del tema, no es poca cosa; las malversaciones que afloraron en Tucumán hacen que sea Scioli el que pague el mayor costo político, ya que el fantasma de la “legitimidad” no solo ronda en la Provincia, sino que podría extenderse a sectores del resto del País; por lo tanto es una culpa que desde el kirchnerismo le adjudican por falta de capacidad para timonear las tormentas, y al compararlo con Cristina, queda reducido a la mínima expresión en el poderoso electorado juvenil, donde el kirchnerismo juega con ventaja. Si sumamos a ello las manipulaciones del voto bonaerense durante las primarias, que entre otros fueran denunciadas por el candidato Felipe Solá, y donde el recuento y la recuperación de más de 90.000 votos le brindó la razón, sumado a que la candidata María Eugenia Vidal también recupero una importante cantidad de votos; llevaron a dañar un vínculo que Scioli consideraba estratégico para sus pretensiones presidenciales, me refiero en general a la Iglesia Católica, y en particular con Su Santidad el Papa Francisco.

Los Tucumanos desde el mismo día de las cuestionadas elecciones, llenaron por 8 jornadas consecutivas la “Plaza Independencia” ubicada frente a la Gobernación; en el tucumanazo que reclamaron justicia ante las numerosas y graves irregularidades desarrolladas en las elecciones de la Provincia, se alzaron voces plurales y pacíficas desde distintos sectores, si hasta emergió entre ellas la de Constanza Gelzi – sobrina nieta del histórico Gobernador durante la Presidencia de Arturo Frondizi- respondiéndole con excelencia en una carta abierta al operador oficial Víctor Hugo Morales, que había apelado falazmente a argumentos y conceptos descalificatorios. Lo peor del Gobernador Alperovich, no fueron las 42 urnas quemadas, o si aparecieron urnas vacías y urnas con mayor cantidad de votantes, lo que tal vez quede profundamente grabado en el inconsciente colectivo y en el repudio ciudadano de todos los argentinos, es que “hubo represión” irreflexiva, fueron con total impunidad contra familias enteras, y donde lo único inmediato son las consecuencias políticas del fraude.

Hasta hoy nadie había llevado el problema a la Justicia, en la fecha, los candidatos del “Acuerdo por el Bicentenario” José Cano y Domingo Amaya, presentaron en la Cámara en lo Contencioso Provincial un “recurso de amparo”, donde reclamaron la nulidad de las elecciones por presunto “fraude”, y solicitaron una medida cautelar para que se suspenda el escrutinio definitivo, reclamando secuestro de urnas y la realización de una nueva convocatoria para votar, junto con las nacionales del próximo 25 de Octubre.

La elección en la Provincia de Tucumán, es solo un capítulo de un problema más amplio y complejo, que podríamos denominar “crisis de representación” y que afecta con consecuencias imprevisibles a la política en nuestro País, ya que no es solo Tucumán, es todo el sistema electoral. El candidato presidencial que rápido de reflejos se ocupó de brindar soluciones “coyunturales” ante la inmediatez de los comicios, fue Sergio Massa, que propuso utilizar “lapiceras electrónicas” o “ePen” para llenar las actas de escrutinio en las elecciones de Octubre próximo, así de esta manera evitar irregularidades en la fiscalización y también con el Correo Argentino; en su reciente visita a Formosa fue más allá, apuntando a los “caudillos del norte” del País, expresó que “A los feudales corruptos no se les gana por facebook, se les gana en el cuerpo a cuerpo. El coraje de venir a poner el cuerpo no se compra con un consultor, se tiene o no se tiene. Las reelecciones indefinidas de gobernadores e intendentes son la catástrofe del sistema democrático”.

En conclusión: Apreciando la alta probabilidad de que no solo es Tucumán, sino todo el “sistema electoral” el que está en crisis; la oposición política en la Provincia, encabezada por el candidato José Cano, pretende en el “jardín de la República y cuna de nuestra Independencia” la nulidad de los comicios; y está bien que sea así, ya que como dijera en notas pasadas, una República perdura, si podemos mantenerla entre todos los ciudadanos; la responsabilidad de un País no está en manos de una minoría privilegiada, mientras recordemos con fortaleza nuestros deberes como ciudadanos, ya sea desde el acto más mínimo, hasta denunciando la mentira más grave en el discurso de algunos gobernantes, estamos garantizando que nuestra democracia está viva.

La Provincia de Tucumán y el coraje cívico de quienes la componen, están reclamando con su ejemplo “vientos de cambio”, y alertando escenarios que al momento nadie previó; la democracia no fue fácil de lograr, pero en ella vivimos, viven nuestros hijos y nietos, y si cumplimos con nuestros deberes de ciudadanos, tal vez, les brindemos una Argentina mejor y más justa.

 

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