Archivos de la categoría Iglesia

MAMÁS CON TODAS LAS LETRAS

REFLEXIÓN Monseñor Jorge Lozano sostiene que cada mamá y cada niño están en el corazón de Dios desde siempre, y cuando el bebé es concebido, se cumple el sueño eterno del Creador que por amor nos regala vida. Feliz día mamá que haces posible éste milagro! Les envío mi cariño y bendición! Que tengan una buena semana!”

Por Mons. Jorge Lozano | (*)    

En las diversas culturas suele suceder que las palabras más significativas o valiosas tienen pocas letras: sí, no, vida, mamá, papá, paz, amor…
Tal vez sea porque las usamos con frecuencia, o para que los niños las aprendan con mayor facilidad. En pocas letras se dice mucho.

En la Argentina estamos celebrando hoy el día de la madre, una vocación con todas las letras. Todos nosotros hemos nacido de una mamá y, salvo algunas experiencias dolorosas que alguno pudo haber sufrido, el vínculo con la mamá es fundante de cariño y afecto. Desde la panza hay dos corazones que laten cada uno a su propio ritmo, pero muy cerquita uno del otro, a apenas unos pocos centímetros de distancia.

Una comunicación durante el embarazo que se manifiesta también en acariciar el vientre y la vida que alberga, hasta se puede ver el contorno de los pies del bebé que se dibujan en la piel materna.

Francisco nos enseña que “el embarazo es una época difícil, pero también es un tiempo maravilloso. La madre acompaña a Dios para que se produzca el milagro de una nueva vida” (AL 168). Qué mirada tan certera. Por eso podemos decir que “cada niño que se forma dentro de su madre es un proyecto eterno del Padre Dios y de su amor eterno: «Antes de formarte en el vientre, te escogí; antes de que salieras del seno materno, te consagré» (Jr 1,5). Cada niño está en el corazón de Dios desde siempre, y en el momento en que es concebido se cumple el sueño eterno del Creador” (AL 168). Nadie vive por casualidad. Ninguna vida es producto de la fatalidad ni mucho menos un castigo divino.

Al nacer aparecen palabras nuevas cargadas de luz: caricia, beso, calor, mejilla, mirada…

Un salmo asume esos momentos para expresar la belleza del vínculo con Dios: “Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros. / No he pretendido grandes cosas / ni he tenido aspiraciones desmedidas. / No, yo aplaco y modelo mis deseos: / como niño tranquilo en brazos de su madre, / así está mi alma dentro de mí” (Salmo 131).

Esta escena la podemos contemplar en nuestra imaginación y ¡cuántas obras de arte la han recogido! En muchas plazas está el “monumento a la madre” y nos evoca al niño con todo su entorno de paz.
Mamá también es la que relata los primeros cuentos y está dispuesta a repetirlos todas las veces que sea necesario. Así alienta, estimula la imaginación, ayuda al crecimiento afectivo, emocional, creativo.
Ella consuela ante el dolor y los golpes que forman parte del crecimiento y la vida: caerse de la bicicleta, tropezar en la vereda, pincharse con una espina…
Muchas incluso acompañan la iniciación en la fe enseñando las primeras oraciones, a hacer la señal de la cruz, a tirarle un besito a la imagen de la Virgen. ¡Qué importante es esta dedicación a la fe!

Sin embargo, debemos reconocer (aunque nos duela) que muchos niños no son queridos y esperados con ternura y alegría. Circunstancias difíciles los muestran como una carga o un problema. Debemos como familia y como sociedad cuidar a los más frágiles y no trasladarles a ellos problemáticas de los adultos. Es importante no enredarse en reproches por lo que debió haberse hecho y acoger del mejor modo la vida nueva que irrumpe.
No debemos olvidar que condiciones socioeconómicas de pobreza y exclusión provocan el sufrimiento de las familias y la angustia materna, robando a los más pequeños la infancia y ensombreciendo el futuro. Y miremos particularmente a niños y adolescentes que tienen negada la ternura de la mamá.

Permitime que cambie apenas un poco de perspectiva y veamos la Iglesia como madre. Ella debe salir con ternura al encuentro de sus hijos. Si queremos que nuestras comunidades reflejen el rostro misericordioso de Dios, debemos revisar las actitudes, los gestos, el lenguaje, el modo en el cual saludamos, la manera de corregir errores… Los que tenemos alguna responsabilidad, también el modo en que mostramos la autoridad.
Cada comunidad engendra nuevos hijos de Dios por medio del Bautismo, pero después nos cuesta más hacernos cargo, corriendo el riesgo de comportarnos como madre abandónica que no cuida esa vida en la fe.
A veces encontramos por la vida a gente dolorida o lastimada por respuestas hirientes o tratos despóticos en las Parroquias por parte de Sacerdotes, Diáconos, Secretarias, Catequistas, Obispos.
Gente que se acerca a realizar una consulta y es tratada como si nos molestara su presencia. Es muy importante ser Iglesia de puertas y corazones abiertos, comunidades capaces de brindar ternura, consuelo y aliento. Esa es nuestra vocación con todas las letras.

¡Feliz día para todas las mamás!

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

    

 

Share Button

UNA MULTITUD ACOMPAÑÓ EN JOSÉ C. PAZ A “JÓVENES PARA JESÚS” 2017

MARIO ISHII TRANSFORMÓ A JOSÉ C. PAZ EN UN MUNICIPIO MODELO Una multitud de familias y jóvenes participaron este sábado de un extraordinario evento cristiano organizado por la Municipalidad de José C. Paz, y el grupo “Unidos Para Jesús”. “Jóvenes para Jesús 2017” fue el exitoso mega-evento cristiano y solidario / entrevistas

Por Oscar Dufour | (*)                   

Con un alimento no perecedero para los comedores de José C. Paz, una de las premisas del mega-festival, una multitud de jóvenes y familias participaron este sábado de un extraordinario evento cristiano organizado por el Municipio y el grupo “Unidos Para Jesús”.

El mega-evento solidario cristiano fue impulsado por el Intendente de las Obras, Mario Ishii, y secundado en la impecable organización por dos de sus colaboradores más cercanos, el Secretario de Gobierno José Pérez, y el Secretario de Industria Promoción y Empleo (SIPEM) Rodolfo Pino. Junto a ellos, el grupo cristiano “Unidos Para Jesús” brindó el marco de participación de decenas de Pastores de diferentes Iglesias, coronando de esta manera un monumental e inolvidable acontecimiento, pocas veces visto en Argentina.

La conducción del mega-festival estuvo a cargo de un joven muy querido como es Diego Pino Director de Industria del SIPEM; y de Norma Ruiz Directora de Cultos del Municipio, quienes junto a Samuel Pino (Sub-Director de Industria) animaron sin descanso la intensa jornada que comenzó a las 12 del mediodía y culminó pasadas las 00:00 horas del domingo. Un evento 100% sin alcohol, donde la algarabía reunía el respeto con la alegría reinante, y no se registró un solo incidente como testimonia 5minutosdenoticias presente todo el episodio. Junto a las persistentes alabanzas desfilaron sin cesar bandas musicales, cerrando promediando la noche el grupo latinoamericano cristiano más destacado “Rescate Rock”, que agradeció al Intendente Mario Ishii su apoyo y presencia en todo el show.



Los que quieran oír… que oigan

(*) Oscar Dufour es escritor, periodista y ensayista. Director General de 5minutosdenoticias. Vicepresidente de la Asociación de Periodistas de Moreno – Provincia de Buenos Aires.

                 

Share Button

“MARIO ISHII, EL INTENDENTE DE HIERRO”

EL INTENDENTE DE LAS OBRAS Mario Ishii con fuertes convicciones demuestra todos los días su fortaleza y compromiso con la gente. Esta vez acompañó a una multitudinaria “Jóvenes para Jesús” y destacó a 5minutosdenoticias “En un año y medio construimos Siete Hospitales. Hoy tengo el orgullo de decir que José C. Paz tiene la mejor salud del País, porque los aparatos que compramos son de última generación (equipamiento HAIFU) y no los tiene nadie en Latinoamérica”. Mario Ishii transformó a José C. Paz en un Municipio modelo

  #LasSieteMaravillasdeJoséCPaz

       Videos, fotos y edición técnica: F.A.P.

Por Oscar Dufour | (*)                

El Intendente Mario Ishii posee un extraordinario apoyo popular en su distrito y en sectores importantes de la Provincia de Buenos Aires, como quedó demostrado en la última interna Peronista, donde no lo dejaron participar. Este sábado un multitudinario evento solidario cristiano “Jóvenes para Jesús” se desarrolló en las inmediaciones del “Mercado Concentrador” local, donde las principales Iglesias del noroeste de esa región bonaerense se dieron cita, acompañadas hasta el cierre del mega-encuentro ya entrando en la madrugada del domingo por el Jefe comunal. Una multitud de jóvenes vivaron a las bandas musicales presentes, como “Rescate”, y no hubo un solo incidente. Fue realmente una extraordinaria celebración cristiana.

Pese a las importantes intervenciones quirúrgicas que tuvo recientemente, una recuperación que se ve alterada por un hombre que no descansa en sus responsabilidades y en su intenso trajín cotidiano, la prueba más acabada es que llegó solo manejando su camioneta. La construcción de Siete Hospitales en un año y medio, las Siete Maravillas que demuestran su voluntad de hierro, y que evidencia que no se permite dormir con calma mientras los paceños más desprotegidos, tengan sus necesidades básicas a flor de piel. Lejos de ser un mandatario de sillón, aún convaleciente Mario Ishii se entrega de cuerpo y alma a su labor de Intendente Municipal.

Todas las Obras de Mario Ishii son sin duda producto de la firmeza de un Jefe comunal que conformó un extraordinario equipo de Gobierno –para mí el mejor de la Provincia de Buenos Aires– , centrando su labor en la inclusión y justicia social, como bien mencionó recientemente su Jefe de Gabinete Dr. Gastón Yañez “Es la Justicia Social que viene de la mano del Intendente Ishii”. Reafirmo sin temor a equivocarme, que está legitimando su lugar en la historia y en la política Argentina, con valores y virtudes que lo transforman en un protagonista actual.

La nota de color la brindaron este sábado noche de domingo con sorpresa al tiempo que entusiasmo, los prestigiosos profesionales de la salud Chinos (llegados a Argentina para acondicionar el equipamiento HAIFU del Hospital Oncológico) que lo acompañan y le siguen el paso con especial admiración y profundo afecto, me refiero al Dr. Gu Junyan, y los ingenieros técnicos Yuan Fu y Chen Shihong. Sostengo y muchos van a coincidir que no es algo común en el mundo de la política, aunque es evidente que Mario Ishii es realmente algo especial, que va más allá de su capacidad de gestión y carisma personal.

Es probable que Mario Ishii con justificada razón piense que aún hay mucho por hacer, y esté imaginando las próximas Obras para beneficio de José C. Paz y su gente. Por lo pronto, estas son las Siete Maravillas que los paceños con la construcción de estos Siete Hospitales, jamás van a olvidar.

Le diría a muchos dirigentes, en especial bonaerenses, si algo quieren que sea hecho, mejor pregúntenle a Mario Ishii, este “Intendente de Hierro”, el hombre que imagina las Obras y luego las concreta.

Los que quieran oír… que oigan

(*) Oscar Dufour es escritor, periodista y ensayista. Director General de 5minutosdenoticias. Vicepresidente de la Asociación de Periodistas de Moreno – Provincia de Buenos Aires.

                  

Share Button

LA MISIÓN EN EL CORAZÓN DE LA IGLESIA

REFLEXIÓN Monseñor Jorge Lozano reafirma que “Cada año, en el mes de octubre, al celebrar la Jornada Mundial de las Misiones, la Iglesia nos impulsa a la oración y al testimonio para llevarle al hermano la alegría de Jesús Resucitado, Fe y Esperanza compartida que ilumina la vida”. “Que el Señor te acompañe en esta semana!!”

Por Mons. Jorge Lozano | (*)    

Un cuerpo no vive sin el corazón. Es un órgano vital, lo necesitamos. Así también es la misión. No se trata de una actividad más, una tarea de dos semanas al año, o con ocasión de las Fiestas Patronales. La evangelización es la naturaleza misma de la Iglesia, para eso fue formada. Tanto es así, que una comunidad que no evangeliza languidece, se debilita y entra en estado vegetativo. Perdura pero no vive la alegría de la fe comunicada.

El Beato Pablo VI enseñó que “evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar, es decir, para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios, perpetuar el sacrificio de Cristo en la santa Misa, memorial de su muerte y resurrección gloriosa” (Evangelii Nuntiandi n° 14).

Cada año, en el mes de octubre, se celebra la Jornada Mundial de las Misiones, para sensibilizarnos y movernos a la oración que compromete. Francisco en el Mensaje para este año nos dice que “La misión de la Iglesia no es la propagación de una ideología religiosa, ni tampoco la propuesta de una ética sublime. Muchos movimientos del mundo saben proponer grandes ideales o expresiones éticas sublimes. A través de la misión de la Iglesia, Jesucristo sigue evangelizando y actuando; por eso, ella representa el kairos, el tiempo propicio de la salvación en la historia. A través del anuncio del Evangelio, Jesús se convierte de nuevo en contemporáneo nuestro, de modo que quienes lo acogen con fe y amor experimentan la fuerza transformadora de su Espíritu de Resucitado que fecunda lo humano y la creación, como la lluvia lo hace con la tierra. «Su resurrección no es algo del pasado; entraña una fuerza de vida que ha penetrado el mundo. Donde parece que todo ha muerto, por todas partes vuelven a aparecer los brotes de la resurrección. Es una fuerza imparable.» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 276)”. (Mensaje, n° 3)

Esta certeza de la vida nueva de Jesús Resucitado es la que nos impulsa a la misión y el testimonio. El Espíritu Santo derramado en el corazón de cada creyente y en cada comunidad irradia luz y comunica alegría. No la carcajada de una ocurrencia chistosa, sino la serena paz que nos hace confiar en el Amor que nos sostiene.

En este sentido nos dice el Papa que “la misión dice a la Iglesia que ella no es un fin en sí misma, sino que es un humilde instrumento y mediación del Reino. Una Iglesia autorreferencial, que se complace en éxitos terrenos, no es la Iglesia de Cristo, no es su cuerpo crucificado y glorioso. Es por eso que debemos preferir «una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades» (EG 49)” (íd, n° 7). A veces vivimos como acartonados y con movimientos temerosos y cortitos, como madrina o padrino de casamiento que recién se terminó de cambiar para ir a la Iglesia y no quiere arrugar ni un poquito su ropa para salir prolijos en las fotos. Necesitamos soltarnos más y difundir la vida del Resucitado.

Muchos en el mundo no han oído hablar de Jesús, o apenas lo reconocen como un personaje del pasado. No como el Hijo de Dios que entrega su Vida por la salvación del mundo. Incluso en nuestro país, entre nosotros, es creciente el número de familia que no bautizan a sus hijos. Yo he podido visitar barrios muy pobres en los cuales los niños no van a catequesis o la abandonan prematuramente. Muchas veces doy gracias a Dios porque encuentro catequistas que con sacrificio reúnen a los niños en alguna casa del barrio o bajo un árbol; pero otras me quedo con el dolor de constatar que dejamos a muchos sin el Pan de la Palabra.

El lema propuesto este año es “La misión en el corazón de la fe cristiana”.

Claro que no todo es fácil ni sin contradicciones. Muchos misioneros en otras tierras experimentan persecución, cárcel, y hasta la muerte. Ellos necesitan de nuestro apoyo afectivo y espiritual. Recemos por ellos. Son enviados en nombre de toda la Iglesia.

El aporte económico en las colectas de este fin de semana es una manera concreta de darles una mano.

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

    

Share Button

LA FE NOS PONE EN CAMINO

REFLEXIÓN Mientras miles de jóvenes caminan a Luján, Monseñor Jorge Lozano invita a no quedarnos cómodamente sentados, a renovar de corazón la alegría de caminar nuestra Fe, y unidos espiritualmente a esos peregrinos, rezar desde nuestro corazón, “Madre, enséñanos a construir la paz”. “Vamos a andar la fe”   

  Por Mons. Jorge Lozano | (*)   

Tener fe en Dios es mucho más que creer. A veces decimos que la fe consiste en creer en Dios. Y esto es cierto. Pero me animo a decir que es mucho más que eso. Incluso algunos explican ese “creer” como el afirmar verdades tan ciertas como abstractas. Las diversas tradiciones judeo-cristianas nos muestran que creer es ponerse en camino.

Así fue la experiencia de Abraham, Moisés, el Pueblo de Israel. Los judíos piadosos peregrinaban hacia Jerusalén algunas veces al año, igual hicieron María y José con el Niño Jesús, como nos cuenta el Evangelio de San Lucas. Para los cristianos las peregrinaciones también son muy importantes. Los Santuarios son lugares a los cuales acuden muchos fieles para expresar la fe con esta actitud peregrina.

Durante este fin de semana se está desarrollando la Peregrinación Juvenil al Santuario de la Virgen de Luján. Cientos de miles de jóvenes de diversos lugares del país (también han viajado unos cuantos de San Juan) caminando dan testimonio de su fe. 

De los fieles que van caminando, cerca del 20% pertenecen a grupos parroquiales o de instituciones católicas. El otro 80% está compuesto por grupos de amigos, compañeros de trabajo, familiares que sienten un llamado a ponerse en camino. La Virgen es la que convoca más allá de las estructuras orgánicas de la Iglesia y sus organizaciones, que se ponen al servicio de la totalidad. 

El lema de este año es una oración confiada a la Virgen: “Madre, enséñanos a construir la paz”. Esta oración por momentos sale de un corazón sereno, pero también surge de la angustia de la violencia en la calle, la escuela, la cancha, la sociedad en general. En la entrada de la Basílica de Luján hay varios cuadernos en los cuales los peregrinos escriben sus intenciones y necesidades. El lema se formula mediante una lectura atenta de esas peticiones confiadas al corazón de la Madre.

Hace unos años los obispos argentinos señalamos que “la sociedad está enferma de violencia”. Necesitamos paz que se traduce en armonía, diálogo, amistad, unión. La pobreza es violencia, la inequidad es una agresión al hermano. 

La paz es un don de Dios y por eso la pedimos. Pero también se requiere de nuestro compromiso en la búsqueda del bien común y del respeto de la dignidad de todos, de cada persona, de cada creatura, parte del proyecto del amor de Dios. El maltrato a la creación de Dios es una manera de darle la espalda al creador.

En María nos reconocemos hermanos. Ella es la Madre que cobija a los desamparados, consuela a los tristes, escucha a los despreciados, alienta en la esperanza. Ella es la Reina de la paz. 

Muchos no vamos a ir a Luján caminando. Pero todos podemos unirnos espiritualmente, en casa o en el Templo, y rezar “Madre, enséñanos a construir la paz”

Podemos rezar por los que peregrinan para que vivan esta expresión de fe con disponibilidad del corazón. Pidamos también por los miles de voluntarios y servidores que entregan su tiempo y su cariño para atender las necesidades más diversas: desde servir un mate cocido, hacer masajes, dar un plato de comida, coordinar puestos sanitarios, etc. 

Renovemos también la dimensión peregrina de la fe. Pensemos si estamos “instalados” en la comodidad o aburguesados en la fe. Vamos a andar la fe.

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

    

 

Share Button

UNA MULTITUD MARCHA A LA BASÍLICA DE LUJÁN, SEDE DE LA PATRONA DE LA ARGENTINA

43° PEREGRINACIÓN JUVENIL A LUJÁN Este año la Peregrinación lleva por lema “Madre, enséñanos a construir la paz” y unos seis mil voluntarios asisten al casi un millón de peregrinos que caminarán en la expresión de Fe popular más importante de la Argentina. Este domingo el Cardenal Primado de la Argentina Monseñor Mario Poli celebrará la Misa Central

                                                                                      

La 43° Peregrinación Juvenil a Luján a pie partió este sábado a las 12:00 de las puertas del Santuario de San Cayetano (Cuzco 150) del barrio porteño de Liniers y terminará el domingo 1° de octubre frente a la Basílica de la Patrona de la Argentina, con cientos de miles de peregrinos jóvenes y adultos.

“MADRE, ENSÉÑANOS A CONSTRUIR LA PAZ”. “Es el lema de la Peregrinación que surge de las intenciones de miles y miles de fieles, donde unos seis mil voluntarios asisten al casi un millón de peregrinos que caminan en la expresión de Fe popular más importante de la Argentina”

La Cadena Mariana de la Fe transmitirá una vez más el programa radial “Juntos a Luján”, acompañando a los jóvenes peregrinos y a los adultos hacia la Basílica de Luján través de sus más de 100 radios AM y FM en todo el País. La transmisión comenzará en la medianoche de hoy y contará con móviles en vivo durante toda la noche desde la ruta y desde la Basílica. Oyentes y peregrinos, compartirán mensajes del Papa Francisco, y nueve Obispos hablarán sobre la paz en consonancia con el lema de este año.

La imagen cabecera de la Santa Madre marcha junto a los peregrinos que recorren cerca de 60 kilómetros para llegar a la Basílica de la Virgen de Luján donde a las 7:00 del domingo el Cardenal Primado de la Argentina, Monseñor Mario Aurelio Poli celebrará la Misa Central.

    

 

Share Button

SUEÑOS DE LIBERTAD

REFLEXIÓN Monseñor Jorge Lozano sostiene que “Dios, nos ha creado libres para crecer como personas y para buscarlo a Él. Libertad es el grito de cada corazón, de cada familia, de cada barrio. Juntos pidamos a nuestra Madre, la Virgen de la Merced, interceda ante el Padre Bueno, para que nos libere de toda forma de esclavitud”. Sueños de Libertad

Por Mons. Jorge Lozano | (*)    

Todos queremos ser libres, claro. Y por eso rechazamos toda forma de esclavitud. Duele mucho reconocer que todavía hay lugares en el mundo donde las personas son vendidas como mercancía y sometidas brutalmente a distintas formas de trabajos forzados o explotación sexual. 

La trata de personas es uno de los delitos más aberrantes que claman al cielo. Ayer, sábado 23 de septiembre, se conmemoró el “Día internacional contra la explotación sexual y el tráfico de mujeres, niñas y niños”. Es un clamor que brota de la injusticia, el atropello, las consecuencias devastadoras en las víctimas y sus familias. Abramos la mente y el corazón y ofrezcamos nuestra oración. 

Francisco decía: “Deseo reclamar el esfuerzo de todos para que esta plaga aberrante, forma de esclavitud moderna, sea adecuadamente combatida. Esto es feo, es cruel, es criminal”. (31 de julio 2017)

Pero también hay otras formas de esclavitud, como la dependencia química de una sustancia (la droga, el alcohol), del juego de azar (la ludopatía), la pornografía… 
Varias de ellas son nuevas y otras más antiguas. Todas son como cadenas que nos oprimen, nos atan más allá de la voluntad y pisotean la dignidad humana.

En el Himno Nacional cantamos “Oíd el ruido de rotas cadenas… ¡Libertad!”. Este grito por la Patria también es anhelo de cada corazón, cada familia, cada barrio. 
Hoy, 24 de septiembre, celebramos la fiesta de la Virgen María como Nuestra Señora de la Merced. En la oración de la misa rezamos “Padre misericordioso, que otorgaste la redención a los hombres por medio de tu Hijo, concede a cuantos invocamos a tu Madre con el título de la Merced, mantenernos en la verdadera libertad de hijos, que Jesucristo nos mereció con su sacrificio, y ofrecerla incansablemente a todos los hombres”.

En las representaciones más antiguas de esta advocación de la Virgen se la pinta con cadenas y grilletas abiertas en las manos y con algunos esclavos liberados junto a sus pies. 

Su devoción encuentra el origen con la Orden de la Merced (de los padres mercedarios) fundada por San Pedro Nolasco en 1218 en Barcelona. Por aquellos años los árabes dominaban en España y muchos cristianos eran sometidos a esclavitud a causa de la fe. Esta orden religiosa se comprometía en su liberación, y durante ese tiempo lograron liberar a cerca de cien mil cristianos. 

En el castellano que se hablaba en el siglo XIII la palabra “merced” refería a lo que hoy decimos como “misericordia”

Los misioneros que vinieron a América trajeron esta advocación. El General Manuel Belgrano le tenía gran cariño y devoción, y a ella se encomendó antes de la batalla de Tucumán, y reconoció su victoria a la ayuda de la Virgen María. Por eso le ofrendó el bastón de mando y la nombró Generala del Ejército. 

Volvamos la mirada a nuestras luchas y esclavitudes de hoy. ¡Cómo necesitamos de la Virgen María! ¡Cómo necesitamos reconocernos como hermanos y cobijarnos bajo su manto!

Al escribir este artículo entré en Internet y recé con varias representaciones de su imagen, especialmente algunos con los cautivos liberados a sus pies. Después de contemplarlas un rato, cerré los ojos e imaginé muchos rostros, historias concretas que necesitan experimentar liberación. 

Vos y yo podemos hacer algo.

El martes 19 un terremoto sacudió la ciudad de México y otras cercanas provocando cientos de muertos, heridos y desaparecidos. Aún hoy siguen las búsquedas de personas que puedan estar sobreviviendo tapadas por los escombros. Rezamos por México y todos los afectados por esta tragedia.

Desde el miércoles 20 y hasta el viernes 22 de esta semana se celebró el Rosh Hashaná, Año Nuevo Judío. ¡Shaná Tová (prosperidad), queridos hermanos! Sigamos viviendo en fraternidad.

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

    

Share Button

FRANCISCO EN COLOMBIA

REFLEXIÓN No sé si a vos te pasa, pero a mí sí. Son tantas las cosas que suceden en una semana, y tan importantes, que no tengo capacidad de asimilarlas en su dimensión profunda. Necesito parar un poco y volver a ellas de un modo más reposado. Te invito a recoger algunas enseñanzas que nos deja la visita misionera de Francisco en Colombia 

  Por Mons. Jorge Lozano | (*)    

Han sido días intensos desde la agenda, y sobre todo desde lo emotivo, especialmente la tarde del 7 de septiembre en el Parque Las Malocas en el Gran Encuentro de Oración por la Reconciliación Nacional. Los testimonios fueron escuchados con atención por el Papa y por los millones de feligreses cristianos y de otras confesiones que a través de los medios de comunicación nos hemos sumado a la multitud colombiana. 

No sé si llamar a esos testimonios como desgarradores, conmovedores, pero abrir la intimidad es valiente cuando lo que se comparte hace vibrar, emocionar, palpar con respeto el misterio del drama de la existencia humana. ¡De cuánto daño somos capaces! ¡Cuánto horror podemos provocar en la vida! En Colombia atravesaron 50 años de violencia que significaron la muerte de 2 millones de personas y 6 millones de desplazados. Heridas abundan por donde se mire, se escuche, se palpe…

Las palabras de Francisco en el encuentro con quienes fueron víctimas de la violencia y otros que expresaron su arrepentimiento tienen una fuerza de sanación y ternura. “Ustedes llevan en su corazón y en su carne las huellas de la historia viva y reciente de su pueblo, marcada por eventos trágicos pero también llena de gestos heroicos, de gran humanidad y de alto valor espiritual de fe y esperanza. Vengo aquí con respeto y con una conciencia clara de estar, como Moisés, pisando un terreno sagrado (cf. Ex 3,5).”

“Y estoy aquí no tanto para hablar yo sino para estar cerca de ustedes y mirarlos a los ojos, para escucharlos y abrir mi corazón a vuestro testimonio de vida y de fe. Y si me lo permiten, desearía también abrazarlos y llorar con ustedes, quisiera que recemos juntos y que nos perdonemos -yo también tengo que pedir perdón- y que así, todos juntos, podamos mirar y caminar hacia delante con fe y esperanza.”

Presidía la oración una imagen de un Cristo crucificado que había sido dañado en un Templo en el cual fueron masacradas decenas de personas en el año 2002.

“Cristo roto y amputado, para nosotros es «más Cristo» aún, porque nos muestra una vez más que Él vino para sufrir por su pueblo y con su pueblo; y para enseñarnos también que el odio no tiene la última palabra, que el amor es más fuerte que la muerte y la violencia. Nos enseña a transformar el dolor en fuente de vida y resurrección, para que junto a Él y con Él aprendamos la fuerza del perdón, la grandeza del amor.” 

También tuvo Francisco palabras de aliento y esperanza por lo que todavía falta recorrer: “Aun cuando perduren conflictos, violencia o sentimientos de venganza, no impidamos que la justicia y la misericordia se encuentren en un abrazo que asuma la historia de dolor de Colombia. Sanemos aquel dolor y acojamos a todo ser humano que cometió delitos, los reconoce, se arrepiente y se compromete a reparar, contribuyendo a la construcción del orden nuevo donde brille la justicia y la paz”. Pasos importantes: reconocer el delito, arrepentirse, reparar… 

No es impunidad, ni negación del daño, ni olvido. “La verdad es una compañera inseparable de la justicia y de la misericordia. Las tres juntas son esenciales para construir la paz y, por otra parte, cada una de ellas impide que las otras sean alteradas y se transformen en instrumentos de venganza sobre quien es más débil. La verdad no debe, de hecho, conducir a la venganza, sino más bien a la reconciliación y al perdón. Verdad es contar a las familias desgarradas por el dolor lo que ha ocurrido con sus parientes desaparecidos. Verdad es confesar qué pasó con los menores de edad reclutados por los actores violentos. Verdad es reconocer el dolor de las mujeres víctimas de violencia y de abusos”.

¡Y cuánto consuelo en el abrazo, el aliento, la ternura!

Cuando le habló a los Obispos que conforman el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) les recordó “las tentaciones” que había Indicado ya en su viaje a Río de Janeiro durante la Jornada Mundial de la Juventud del 2013: “Tentaciones, todavía presentes, de la ideologización del mensaje evangélico, del funcionalismo eclesial y del clericalismo, porque está siempre en juego la salvación que nos trae Cristo. Esta debe llegar con fuerza al corazón del hombre para interpelar su libertad, invitándolo a un éxodo permanente desde la propia autorreferencialidad hacia la comunión con Dios y con los demás hermanos”. Y también señaló a Aparecida, poniendo en esa conferencia del 2007 una lupa grande: “Aparecida es un tesoro cuyo descubrimiento todavía está incompleto. Estoy seguro de que cada uno de ustedes descubre cuánto se ha enraizado su riqueza en las Iglesias que llevan en el corazón. Como los primeros discípulos enviados por Jesús en plan misionero, también nosotros podemos contar con entusiasmo todo cuanto hemos hecho (cf. Mc 6,30). Sin embargo, es necesario estar atentos. Las realidades indispensables de la vida humana y de la Iglesia no son nunca un monumento sino un patrimonio vivo. Resulta mucho más cómodo transformarlas en recuerdos de los cuales se celebran los aniversarios: ¡50 años de Medellín, 20 de Ecclesia in America, 10 de Aparecida! En cambio, es otra cosa: custodiar y hacer fluir la riqueza de tal patrimonio (pater – munus) constituyen el munus de nuestra paternidad episcopal hacia la Iglesia de nuestro continente”.

Con los seminaristas y consagrados fue muy claro. Nada de mundanidad, opciones claras, testimonio de vida pobre… Expresó que las vocaciones nacen también en familias imperfectas. Perseverar con los más vulnerables, con la lectura de la Palabra y les pidió que no se olviden de adorar al Señor. “Las vocaciones de especial consagración mueren cuando se quieren nutrir de honores, cuando están impulsadas por la búsqueda de una tranquilidad personal y de promoción social, cuando la motivación es «subir de categoría», apegarse a intereses materiales, que llegan incluso a la torpeza del afán de lucro. Lo dije ya en otras ocasiones y lo quiero repetir como algo que es verdad y es cierto, no se olviden, el diablo entra por el bolsillo, siempre. Esto no es privativo de los comienzos, todos nosotros tenemos que estar atentos porque la corrupción en los hombres y las mujeres que están en la Iglesia empieza así, poquito a poquito, luego -nos lo dice Jesús mismo- se enraíza en el corazón y acaba desalojando a Dios de la propia vida. «No se puede servir a Dios y al dinero» (Mt 6,21.24).”

Hoy se cumple un nuevo aniversario de la creación de la Diócesis de San Juan de Cuyo en 1834. Demos gracias a Dios que nos llama a ser familia suya.

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina. 

     

Share Button

PAPA FRANCISCO: “NO ME DUELE… ¡ME DEJARON UN OJO NEGRO!”

TEXTO & AUDIO Conferencia de prensa completa del Papa Francisco con los periodistas en el vuelo de regreso de Colombia a Roma. Un informe de María Bernasconi y María Mutual de Radio Vaticana

                                                                                     

Como es habitual al final de cada viaje, el Papa Francisco habló con los periodistas en el vuelo a su regreso de Colombia. “Queridos hermanos colombianos, muchas gracias. He conocido a tantas personas que me han tocado el corazón. Ustedes me han hecho mucho bien” señaló el Santo Padre en su cuenta de Twitter.

Texto y audio de las preguntas y respuestas durante la rueda de prensa:

La primera pregunta durante la Rueda de Prensa que concedió el Papa Francisco durante el vuelo de regreso a Roma procedente de Cartagena de Indias en Colombia la formuló César Moreno, de “Radio Caracol”:

  • Mi pregunta es la siguiente: Usted llegó Santo Padre  a un país dividido, por cuenta de un proceso de paz, entre los que aceptan y no aceptan ese proceso, ¿qué hacer concretamente, qué pasos dar para acercar a las partes divididas, para que dejen ese odio, para que dejen ese rencor? ¿Si Su Santidad pudiera volver a nuestro país en unos años, cómo cree, cómo le gustaría ver a Colombia? Gracias.

“A mí me gustaría al menos que el lema ‘Demos el segundo paso’, al menos fuera ese. Fueron, yo pensaba que eran más, calculaba por los sesenta, pero me dijeron 54 años de guerrilla más o menos, y ahí se acumula mucho, mucho, mucho odio, mucho rencor, mucha alma enferma, y la enfermedad no es culpable, viene, te agarraste un sarampión y te agarra”.

Y prosiguió diciendo:

“Disculpen, hablo en italiano. El alma enferma… la enfermedad no es una cosa culpable: viene. Y con estas guerrillas que verdaderamente han hecho -tanto la guerrilla, como los paramilitares, o aquellos de allá, y también la corrupción, tantas veces, en el país- han cometido pecados graves que han provocado esta enfermedad del odio… Pero hay pasos que dan esperanza, pasos en la negociación, el último, el cese de fuego del Ejército de Liberación Nacional. Se los agradezco mucho, agradezco tanto por eso. Pero hay algo más, que he percibido, que son las ganas de ir adelante en este proceso y que va más allá de las negociaciones que se están haciendo y que se deben hacer. Es un deseo espontáneo, y allí está la fuerza del pueblo. Allí… Yo tengo esperanza en esto. El pueblo quiere respirar, pero debemos ayudarlo y ayudarlo con la cercanía, la oración y, sobre todo, con la comprensión del enorme dolor que tiene mucha gente”.

  • A continuación, José Mojica, de “El Tiempo” – casa editorial de Colombia – preguntó al Pontífice:

Colombia ha sufrido muchas décadas de violencia por cuenta de la guerra, por el conflicto armado y también por el narcotráfico, sin embargo, los estragos de la corrupción en la política han sido tan perjudiciales como la misma guerra, y aunque no es nueva la corrupción, siempre hemos sabido que existe, sabemos que siempre ha habido corrupción, ahora es más visible porque ya no tenemos las noticias de la guerra, del conflicto armado. ¿Qué hacer ante este flagelo, hasta dónde llevar a los corruptos, cómo castigarlos y,  por último, habría que excomulgar a los corruptos?

“Vos haces una pregunta que yo me la planteé muchas veces, yo me lo planteé de esta manera: ¿el corrupto tiene perdón? Yo me la planteé así, ¿no? Y me la planteé cuando hubo un acto – en la provincia de Catamarca, en la Argentina –  un acto de maltrato, abuso, de violación de una chica, y había gente metida allí muy ligada a los poderes políticos y económicos de esa provincia”.

“Sentí tanto un artículo de [Rogelio] Frigerio publicado en “La Nación” en aquel tiempo; yo he escrito un pequeño libro que se titula “Pecado y corrupción”. Todos somos pecadores siempre y nosotros sabemos que el Señor está cerca de nosotros, que Él no se cansa de perdonar. Pero la diferencia es que Dios jamás se cansa de perdonar, y el pecador a veces se anima y pide perdón. El problema es que el corrupto se cansa de pedir perdón y olvida cómo se pide perdón: éste es el problema grave. Es un estado de insensibilidad ante los valores, ante la destrucción, ante la explotación de las personas. No es capaz de pedir perdón. Es como una condena por lo cual es muy difícil ayudar a un corrupto; muy difícil. Pero Dios puede hacerlo. Yo rezo por eso”.

  • Por su parte Hernán Reyes, de “Télam”, le preguntó al Santo Padre – en nombre de un grupo de periodistas de lengua española, si piensa que les es posible replicar el modelo colombiano en otros conflictos existentes en el mundo, teniendo en cuenta que el Papa se refirió al primer paso hecho por Colombia. Y considerando asimismo que en su última Misa dijo que el diálogo entre ambas partes tuvo necesidad de que se incorporaran más actores:

“Integrar a otras personas…  También hoy, en la homilía hablé de esto inspirándome en el pasaje del Evangelio. Integrar a otras personas: no es la primera vez… en tantos conflictos se han integrado a otras personas. Es un modo de ir adelante, un modo sapiencial, de política, ¿no? Está la sabiduría de pedir ayuda… He querido señalar en la homilía que más que una homilía era un mensaje: creo que estos recursos técnico-políticos ayuden. Requieren a veces la intervención de las Naciones Unidas para salir de la crisis. Pero un proceso de paz sólo irá adelante cuando lo toma el pueblo en sus manos. Si el pueblo no lo toma en sus manos, se podrá ir adelante un poco, se llegará a un compromiso… Es lo que he tratado de hacer sentir en esta visita: el protagonista de la pacificación o es el pueblo o se llegará a cierto punto; pero cuando un pueblo lo toma en sus manos, es capaz de hacerlo bien. Yo diría que ese es el camino superior. Gracias”.

  • Tras informarse acerca de las condiciones del Papa tras el pequeño accidente, Elena Pinardi le preguntó si cree que hoy los líderes políticos que rechazan colaborar con otras naciones para controlar las emisiones de los gases que producen el efecto invernadero tienen su responsabilidad en eso, y por qué niegan que el cambio climático sea también obra del hombre, teniendo en cuenta lo sucedido recientemente con el huracán Irma y sus consecuencias de muertos y daños enormes en las Islas del Caribe, Cuba, etc.

“Gracias. La última parte, y para no olvidarla: quien niega esto debe ir a ver a los científicos y preguntarles a ellos. Ellos hablan de modo clarísimo. Los científicos son precisos. El otro día, cuando salió la noticia de aquella nave rusa – creo – que pasó de Noruega a Japón o a Taipéi pasando por el Polo Norte, sin el rompehielos, y las fotografías hacían ver los pedazos de hielo… Por el Polo Norte, ahora, se puede pasar. Es algo muy claro. Es muy claro. Cuando salió aquella noticia, de una universidad  – no recuerdo de dónde  – salió otra que decía: “Tenemos sólo tres años para volver atrás. De lo contrario, las consecuencias serán terribles”. Ignoro si “tres años” es verdad o no; pero si no volvemos hacia atrás nos vamos abajo, eso es verdad. Del cambio climático, se ven los efectos y los científicos indican claramente cuál es el camino a seguir. Y todos nosotros tenemos una responsabilidad: todos. Cada uno una pequeña, más grande, una responsabilidad moral: en el aceptar, dar la opinión o tomar decisiones… Y debemos tomar esto en serio. Creo que es algo sobre lo que no se puede bromear: es una cuestión muy seria. Y Usted me pregunta: ¿Cuál es la responsabilidad moral? Cada uno tiene la suya. Incluso los políticos tienen la suya. Cada uno tiene la propia. Según la respuesta que da”.

Elena Pinardi acotó que hay quien percibe que estamos yendo hacia el apocalipsis con todos estos eventos atmosféricos…

“No lo sé -dijo el Papa-  pero yo diría que cada uno tiene su propia responsabilidad moral. Primero. Segundo: si uno está un poco dudoso acerca de que esto sea verdad o no, que se lo pregunte a los científicos. Ellos son clarísimos. No son opiniones en el aire: son clarísimos. Y que después decida. Y la historia juzgará las decisiones. Gracias”.

(María Fernanda Bernasconi – RV)

  • Enzo Romeo de la RAI, se refirió a la necesidad, tantas veces reiterada por el Pontífice, de hacer la paz con la creación y respetar el ambiente. Y refiriéndose a los muertos que provocó un aluvión en la ciudad italiana de Livorno, le preguntó: ¿por qué tarda una toma de conciencia, sobre todo de parte de los gobiernos, que parecen  tan atentos en otros sectores como el de los armamentos? Estamos viendo, por ejemplo, la crisis de Corea.

Y el Papa Francisco respondió:

“¿El por qué?  Me viene a la mente una frase del Antiguo Testamento: el hombre es un necio, es un testarudo que no ve. El único animal de la creación que tropieza dos veces con la misma piedra, es el hombre. El caballo y los otros no, no lo hacen. Está la soberbia, la presunción de decir: “No, pero no será así…” Y después está el “dios Bolsillo”. No sólo con respecto a la creación: tantas cosas, tantas decisiones, tantas contradicciones… y algunas de estas dependen del dinero. Hoy, en Cartagena, yo comencé por una parte de Cartagena, llamémosla, pobre. Pobre.

La otra parte, la parte turística, lujo y lujo sin medidas morales, digamos. Pero ¿aquellos que van allá, no se dan cuenta de esto? ¿O los analistas sociopolíticos no se dan cuenta? El hombre es un necio, decía la Biblia. Y así, cuando no se quiere ver, no se ve. Se mira solamente a una parte. 

Y de la Corea del Norte, te digo la verdad: yo realmente no entiendo. Porque de verdad no entiendo aquel mundo de la geopolítica, es muy arduo para mí. Pero creo que, por lo que veo, allí hay una lucha de intereses que se me escapan, no puedo explicar, de verdad. Pero el otro aspecto importante es que no se toma conciencia. Piensa en Cartagena, hoy. Esto es injusto y ¿se puede tomar conciencia? Esto me viene a la mente”.

  • Seguidamente fue el turno de Valentina Alazraki de Televisa quien, en primer lugar, le preguntó al Santo Padre cómo estaba a causa del pequeño incidente en el papamóvil, y el Papa le dijo:

“No me duele… ¡Me dejaron un ojo negro!”

La periodista mexicana preguntó después al Pontífice sobre la ley de los “dreamers”, de los soñadores, que ha sido abolida en los Estados Unidos. ¿Usted no piensa que con esta ley, con esta abolición, estos chicos – mexicanos, colombianos, de tantos países –  pierdan la alegría, la esperanza, el futuro?

“He escuchado acerca de esta ley. No he podido leer los artículos y como se toma la decisión. No la conozco bien, pero, primero: separar a los jóvenes de la familia no es una cosa que da buen fruto, ni para los jóvenes, ni para la familia. Yo pienso que esta ley – que creo que venga no del Parlamento sino del Ejecutivo – si es así, pero no estoy seguro, hay esperanza de que se la repiense un poco. Porque yo he escuchado hablar al Presidente de los Estados Unidos: se presenta como un hombre pro-vida, y si es un buen pro-vida entiende que la familia es la cuna de la vida y que se debe defender la unidad. Por esto, yo tengo interés en estudiar bien esta ley.

Pero, verdaderamente – en general, ya sea en este caso o en otros casos, cuando los jóvenes se sienten explotados, como en tantos casos, al final se sienten sin esperanza. Y ¿quién la roba? La droga, otras dependencias, el suicidio… el suicidio juvenil es muy fuerte y sucede cuando vienen separados de las raíces. Es muy importante la relación de un joven con sus raíces. Los jóvenes desarraigados hoy, piden ayuda: quieren reencontrar las raíces. Por eso yo insisto tanto en el diálogo entre jóvenes y  ancianos. Un poco exceptuando a los padres. Que dialoguen con los padres, pero los ancianos, son importantes, porque allí están las raíces. Y son un poco más lejanas, para evitar los conflictos que puede haber con las raíces más próximas, como aquella de los padres. Pero los jóvenes hoy tienen necesidad de reencontrar las raíces. Cualquier cosa que vaya contra las raíces les roba la esperanza.

Éste es el problema. Pero de veras, sobre aquella ley no quiero expresarme porque no la he leído y no me gusta hablar de aquello que no he estudiado antes. Y además, Valentina es mexicana y México ha sufrido tanto, y con es esta última cosa les pido a todos por solidaridad con la “decana” – hay otro “decano” allí – una oración por su patria”.

  • A continuación, Fausto Gasparroni de la agencia ANSA preguntó al Santo Padre qué pensaba sobre la política del gobierno italiano de restringir el ingreso de los barcos procedentes de Libia, considerando que los inmigrantes que se quedan en su país viven en condiciones deshumanas y muy precarias:

“Yo siento  el deber y gratitud por Italia y Grecia porque han abierto el corazón a los inmigrantes. Pero no basta con abrir el corazón, el problema del inmigrante es: primero un corazón abierto siempre. También es un mandamiento de Dios recibirlos, “porque tú has sido esclavo en Egipto” (cfr. Levitico 19,33-34), esto dice la Biblia. Pero un gobierno debe gestionar ese problema con la virtud propia del gobernante, es decir, la prudencia. ¿Qué significa? Primero: ¿Cuántos lugares tengo? Segundo: No solo recibirlos, integrarlos. Yo he visto ejemplos, aquí en Italia, de integraciones bellísimas.

Cuando fui a la Universidad Roma Tre, me hicieron preguntas cuatro estudiantes. Una, la última joven que hizo la pregunta, yo la miraba y pensaba: “Pero, esta cara la conozco”. Era una chica que menos de un año atrás había venido de Lesbos conmigo en el avión. Ella aprendió la lengua, y como estudiaba biología en su patria, hizo la equipolencia y continuó. Aprendió el idioma. Esto se llama integrar.

En otro vuelo, creo cuando volvíamos Suecia, hablé de la política de integración de Suecia como un modelo. Pero también Suecia dijo con prudencia: “el número es éste, más no puedo”. Porque existe el peligro de la no integración. Tercero: hay un problema humanitario, es lo que usted decía. ¿La humanidad tomar conciencia de estos lager, allí?  Las condiciones, que usted hablaba, en el desierto. Yo he visto las fotografías. Hay los explotadores. Usted hablaba del gobierno italiano: me da la impresión que está haciendo de todo por los trabajos humanitarios, para resolver también el problema que no puede asumir. Corazón siempre abierto, prudencia, integración y cercanía humanitaria.

Y hay una última cosa que quiero decir, y vale sobre todo para África. Existe en nuestro inconsciente colectivo, un lema, un principio: “África debe ser explotada”. Hoy en Cartagena vimos un ejemplo de explotación humana, (aquél de los esclavos). Un jefe de gobierno dijo una verdad sobre esto: aquellos que huyen de la guerra, es otro problema; pero para tantos que huyen de hambre, hagamos inversiones allí para que crezcan”. Pero en el inconsciente colectivo está la cuestión de que cuando los países desarrollados van a África, es para explotarla. Debemos invertir esto: África es amiga y debe ser ayudada a crecer. Luego los otros problemas, de guerras, van por otra parte”.

  • Finalmente, la pregunta de Xavier Le Normand de I.Media sobre la situación en Venezuela y la posición de la Santa Sede:

“Creo que la Santa Sede ha hablado fuerte y claramente. Lo que dice el presidente Maduro, que lo explique él: yo no sé qué tiene en su mente. Pero la Santa Sede ha hecho mucho: ha enviado allí,  en aquel grupo de trabajo de cuatro ex presidentes, a un nuncio de primer nivel. Después ha hablado  con personas, ha hablado públicamente. Yo muchas veces en el Ángelus hablé de la situación buscando siempre una salida, ayudando, ofreciendo ayuda para salir. No sé, pero parece que la cosa es muy difícil, y lo más doloroso es el problema humanitario: tanta gente que escapa o sufre. Un problema humanitario que debemos ayudar a resolver de todas maneras. Yo creo que la ONU debe hacerse sentir también allí para ayudar.

Les agradezco tanto, les agradezco tanto por vuestro trabajo. Y una vez más quisiera agradecer el ejemplo del pueblo colombiano. Y quisiera terminar con una imagen, lo que más me llegó de los colombianos: en las cuatro ciudades había una multitud en las calles, saludándome.

Lo que más me impresionó fue que los papás, las mamás, alzaban a sus niños para hacérselos ver al Papa y para que el Papa los bendijera. Como diciendo: “éste es mi tesoro, ésta es mi esperanza, éste es mi futuro. Yo creo”. Esto me ha tocado. La ternura, los ojos de esos padres, de esas madres. Bellísimo, bellísimo. Esto es un símbolo. Símbolo de esperanza, de futuro. Un pueblo que es capaz de tener hijos y después mostrarlos, hacerlos ver así, como diciendo: “éste es mi tesoro”, es un pueblo que tiene esperanza y tiene futuro. Muchas gracias”.

(María Cecilia Mutual – RV)

    

Share Button

SOÑAR CON LOS PIES EN LA TIERRA

REFLEXIÓN Monseñor Jorge Lozano sostiene nos pide que en el umbral del “Día del Maestro”, y muy cerca de festejar junto al Profesor, demos gracias a Dios por los docentes que promueven valores, que enseñan a dialogar y ser solidarios a nuestros niños y jóvenes. Además, “La visita del Papa Francisco a Colombia lleva un sólido y claro mensaje de paz al pueblo colombiano”

    Por Mons. Jorge Lozano | (*)  

Celebramos este 11 de septiembre el Día del Maestro y dentro de poquitos días, el 17, el del Profesor. Estas dos fechas nos ayudan a prestar atención a los docentes y al acontecimiento educativo.

Miremos primero a quienes se dedican a la tarea educativa con niños, en el nivel inicial y primario. Tienen la hermosa tarea, y a veces ardua y difícil, de tener que iniciar a los niños en los valores humanos y evangélicos como una bella enseñanza para la vida. Desplegar la imaginación en los cuentos, ayudar a dialogar. ¡Cómo nos cuesta a los adultos dialogar, escucharnos! A veces pienso que nuestra educación (la de los “grandes”) fue floja en ayudarnos a dialogar. En el tiempo de la infancia aprendemos e incorporamos (o no) las cualidades que nos ayudan a la vida en familia. Las crisis y dificultades que se manifiestan en faltas de tolerancia o problemas de convivencia son carencias no bien resueltas en la niñez.

Es el tiempo para descubrir a Jesús como amigo y ayudar a acercarse a su Palabra. De mostrar aquellos valores que a veces vienen de la propia familia y otros hay que ir incorporando en la escuela, como es la búsqueda de la verdad; el aprecio por la sinceridad; cuidar a los más frágiles, a los más débiles; ser generosos y serviciales; tener una mirada, podríamos decir, iluminada por la Palabra de Dios acerca de los bienes de la creación y el don del propio cuerpo que ayude a ir teniendo una preparación remota para la vida familiar y el amor. ¡Qué importante la educación para el amor! La educación sexual integral.

Ya en la adolescencia y juventud, la tarea está orientada a poder afianzar aquellos valores adquiridos en los primeros años de escolaridad. Pero también abiertos a la trascendencia; a la búsqueda de un mundo nuevo; a poder soñar con la paz, con la justicia, la libertad; todos anhelos y sueños puestos por Dios en el corazón humano. Como dice el documento de Aparecida, todos esos anhelos, “vienen de Dios y claman por Dios”. En esas búsquedas profundas, la tarea del docente consiste en mostrar horizontes de sentido, apuntar alto, buscar aquellos ideales más nobles e importantes. Para que sueñen con un mundo nuevo. Es el momento de alentar ideales y utopías. Ayudar a discernir entre ellas y las fantasías fugaces que a veces ofrece la droga, el alcohol, la violencia. Despertar corazones magnánimos capaces de entregar la vida en la búsqueda de ideales, y a la vez comprometidos con los pobres concretos del barrio vecino o con los refugiados en Haití o Europa, o con los que sufren las guerras y persecuciones.

Francisco también nos dice que, “una auténtica fe que nunca es cómoda e individualista, siempre implica un profundo deseo de cambiar el mundo, de transmitir valores, de dejar algo mejor detrás de nuestro paso por la tierra” (EG 183).

Es importante cuidarnos de la “cultura del descarte”, del uso y tiro. Fomentar iniciativas solidarias con los pobres y amigables con la creación.

Los sueños y los anhelos no nos tienen que hacer apartar de lo que es la situación concreta del sufrimiento que muchos viven, por eso tener el corazón en el cielo y los pies sobre la tierra. Y los maestros y profesores pueden encauzar y promover estos valores en la vida de nuestros niños y jóvenes.

En estos días (del 6 al 10 de septiembre), la visita del Papa Francisco a Colombia lleva un sólido y claro mensaje de paz al pueblo colombiano. “Demos el primer paso” es su lema y se comprueba en cada encuentro, en cada saludo. Demos el primer paso hacia el otro, mi prójimo. Le dijo a los jóvenes el día de su llegada a Bogotá que “no se dejen robar la alegría, la esperanza”, a los Obispos del CELAM les pidió que trabajen para el reino “con pasión” e insistió en el “discipulado misionero” de Aparecida, en su primera Misa en el Parque Simón Bolívar pidió a los colombianos “ser constructores de la paz, promotores de la vida”.

Aprendamos de esta catequesis de nuestro querido Papa en su andar por tierra colombiana. Que podamos también aplicar esas intenciones en nuestras vidas personales y comunitarias. Alegría, pasión, paz.

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

    

Share Button