SE COMPLETA LA MÁSCARA NEOLIBERAL CONSERVADORA

ANÁLISIS & OPINIÓN Poco a poco pero aceleradamente la máscara del gobierno vidalmacrista se va  conformando en sus peores rasgos. “Debilitar y demonizar al campo popular es el camino”

   Por Inés Iglesias | (*)                     

Tal como esperábamos -porque a esta película ya la vimos aunque ahora en renovada versión- el ajuste con sus medidas antipopulares necesitaba de las medidas represivas que completan la caricatura de un gobierno que defiende un solo interés, el de los poderes económicos concentrados para los que toda corrupción está permitida y facilitada.

                                     Inés Iglesias

Después de querer demorar los resultados de la madre de todas las batallas electorales -la de la Provincia de Buenos Aires- en la que Unidad Ciudadana salió triunfante, más allá y a pesar de TODOS los escenarios montados en contra de que este resultado se diera, nos sorprenden distintos hechos que muestran a las claras que están dispuestos a TODO para sostener y profundizar esta firme decisión que es hegemonizar el proceso de retroceso a los peores momentos de la historia nacional, bastardeando las banderas de independencia económica, justicia social y soberanía política que habían vuelto a flamear en nuestra patria.

Y las estrategias se repiten: debilitar y demonizar al campo popular es el camino.

Es tan claro el propósito.

Para quienes se alimentan del discurso oficial que bombardean los medios afines, es difícil interpretar los verdaderos intereses en juego cuando vienen en envoltorio finamente elaborado que hace creer que lo importante es cada uno, de a uno, con su esfuerzo personal que garantizará un futuro promisorio que siempre se corre, que nunca llega, porque los “demonios” del pasado ya no tan reciente no lo permiten.

Por otra parte, es necesario demonizar a quienes creemos en nuestra identidad de pueblo, de salida colectiva, de conquista de derechos, de la singularidad que cada ser humano representa hermanada en el nosotros, de valores a defender y por los cuales luchar. Corrernos al extremo desde donde sea fácil descartarnos, y si es posible, acompañados de las voces que, creyendo esta campaña orquestada, se asustan, descreen y hasta niegan sus propios orígenes populares.

Y esta vez, los más elegidos a ser demonizados son los militantes organizados, los trabajadores en lucha con especial énfasis en los docentes, de paso para blanquear a María Eugenia Vidal, la responsable de sostener un conflicto que pudo y debió resolverse en la Provincia de Buenos Aires. En ese sentido, no interpretamos como casual la feroz campaña generada en estos días, en el ámbito educativo, con las amenazas de bomba a las escuelas, que no hacen más que atemorizar a docentes, padres y alumnos, con el sólo interés de generar caos.

También esa demonización queda transparentada sobretodo en la saña con que están enfrentando la lucha de los pueblos originarios por la defensa de su tierra. Hasta han llegado a mostrar la carta ejemplificadora de hasta dónde se puede llegar: la desaparición de Santiago Maldonado.

Con dolor queda visible cómo la defensa de un gobierno puede llevar a negar el hecho, a ignorarlo, a desoir la voz de la justicia que lo ha caratulado como desaparición forzada de persona con la responsabilidad que ello implica para el estado, a perder la humanidad que requiere ponerse en el lugar de sus familiares y entender el reclamo justo de una comunidad para la que la desaparición forzada de personas ha dejado heridas imposibles de curar.

Porque, aunque con otra máscara, TODO ESTO NO ES NUEVO, necesitamos más que nunca:

  • Ejercer el espíritu crítico que nos permita revisar, reconstruir, imaginar nuevas estrategias para construir la contra hegemonía necesaria para que los caminos sean los nuestros y no la respuesta a lo dado.
  • Serenar los ánimos frente a la provocación para ver con la mayor claridad posible cómo avanzar en nuestra firme decisión de defender los derechos conquistados y encontrar las mejores herramientas para lograr la grandeza de nuestra patria y la felicidad del pueblo.
  • Seguir empeñados en corregir los errores de una dirigencia que debe estar a la altura de los serios acontecimientos que vive la nación para recuperar credibilidad y representatividad.
  • Ser capaces de generar los espacios de profundización de debate que nos consolide en la claridad y coherencia ideológica que necesitamos y en los mecanismos organizativos que potencien nuestra capacidad de escuchar, convencer, contener y, en definitiva, recuperar para y con el pueblo lo que es del pueblo.

 (*) Inés Iglesias. Concejal mandato cumplido de Moreno, ex Secretaria de Desarrollo Social del Municipio.

    
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