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FRANCISCO REORGANIZA LA SECRETARÍA DE ESTADO DEL VATICANO

VATICANO | El Papa Francisco ha establecido una Tercera Sección, o Departamento, de la Secretaría de Estado de la Santa Sede llamada “Sección para el personal diplomático”. “Un acompañamiento más humano, más sacerdotal, espiritual y profesional para aquellos que están al servicio diplomático de la Santa Sede”

                                                                                   

La nueva sección, que habría comenzado a funcionar el 9 de noviembre, tiene como tarea supervisar al personal diplomático de la Santa Sede alrededor del mundo.

El Arzobispo Jan Romeo Pawlowski ha sido nombrado para encabezar la tercera sección.

Monseñor Pawlowski ha sido nuncio en Gabón, y en 2015 fue nombrado jefe de la Oficina para Representaciones Pontificias, una suerte de “oficina de recursos humanos” dentro de la Secretaría de Estado.

Esa oficina ha sido ahora convertida en un Departamento independiente, junto a las dos secciones que ya constituían la Secretaría de Estado del Vaticano.

El origen de la Secretaría de Estado se remonta a fines del siglo XV. En junio de 1988, San Juan Pablo II, con la Constitución Apostólica Pastor Bonus, establece las dos secciones que existían en el organismo vaticano hasta la nueva disposición del Papa Francisco.

La primera sección de la Secretaría de Estado supervisa los asuntos generales de la Curia Romana, y está encabezada por el “sustituto” de la Secretaría, actualmente el Arzobispo Giovanni Angelo Becciu.

La segunda sección, la “Sección para las Relaciones con los Estados”, tiene confiada la actividad diplomática de la Santa Sede. A la cabeza de la oficina está el Secretario para las Relaciones con los Estados, a menudo presentado como el “Ministro de Relaciones Exteriores” del Vaticano. El Arzobispo Paul Richard Gallagher, de Reino Unido, ocupa ese puesto.

El Papa estableció la tercera sección a través de una carta enviada en octubre al Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado del Vaticano, y entregada a las Nunciaturas Apostólicas, las Embajadas de la Santa Sede alrededor del mundo.

En su carta, el Papa expresó que tenía un “gran aprecio por aquellos que ayudan al ministerio de Roma”, tanto por “aquellos que trabajan en la Santa Sede, y en la Ciudad Estado del Vaticano, y en la Sede Apostólica” y sus instituciones vinculadas.

El Papa recordó su mensaje a la Curia Romana para el saludo de Navidad de 2013, y dijo que “desde el comienzo” propuso el criterio de “profesionalismo, servicio y santidad de vida” para ser un buen funcionario del Vaticano.

El Papa Francisco también subrayó que expresó un “aprecio vívido” por el trabajo de “representantes pontificios”, un “trabajo importante, que experimenta dificultades peculiares”.

El Santo Padre explicó que su decisión estuvo motivada por la necesidad de proveer “un acompañamiento más humano, más sacerdotal, espiritual y profesional” para aquellos que están “al servicio diplomático de la Santa Sede”, ya sea que son la cabeza de la misión o incluso estudiantes de la Academia Eclesiástica, donde los jóvenes Sacerdotes son entrenados para el servicio diplomático.

La carta dice que “la Oficina del Delegado para la Representación Pontificia se fortalece en una tercera sección, con el nombre de Sección para el Personal Diplomático de la Santa Sede”. La oficina “dependerá de la Secretaría de Estado”, recibirá “un apropiado número de funcionarios” y demostrará “la atención del Papa al personal diplomático”.

La carta del Papa también dice que el delegado “será capaz de visitar regularmente a los representantes pontificios” y supervisará la “selección permanente” de personal, así como la “promoción profesional” para personal diplomático”.

De acuerdo a una fuente dentro de la Secretaría de Estado, esta reforma es solo un paso adelante en la reorganización general del organismo del Vaticano.

El Consejo de Cardenales ha dialogado varias veces sobre la importancia de clarificar y apoyar el papel de los nuncios y del personal diplomático.

Un artículo de Andrea Gagliarducci

       
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Y SIN EMBARGO, SIGUEN ESPERANDO

REFLEXIÓN | Monseñor Jorge Lozano nos invita a abrir con docilidad nuestro corazón para entregarnos a nuestros hermanos más necesitados según la mirada de Cristo, mientras resuena el llamado del Papa Francisco en esta Jornada Mundial de los Pobres. Primera “Jornada Mundial de los Pobres”

Por Mons. Jorge Lozano | (*)  

A menudo escuchamos o decimos “dame un tiempo”, “esperame un poco”, “en unos días te llamo”, “el año que viene lo volvemos a conversar”. No siempre uno se cree lo que dice o escucha. Pero no tenemos más remedio que esperar, aunque lo hagamos con algo de escepticismo.

A los pobres les sucede siempre. Tienen necesidades básicas sin cubrir, urgencias de salud, demoras en respuestas educativas, situaciones de graves postergaciones que se heredan de generación en generación. Y sin embargo, siguen esperando.

Esta semana que pasó pude visitar varias familias y comunidades atravesadas por la pobreza y algunas sumergidas en la miseria. En unas casas me decían “te estábamos esperando”, como expresando que lo más anhelado era la visita, la compañía y, como fruto del encuentro, la solidaridad.

Estamos desarrollando la primera “Jornada Mundial de los Pobres”. Y Francisco no usa eufemismos ni palabras complicadas: “Estamos llamados, por lo tanto, a tender la mano a los pobres, a encontrarlos, a mirarlos a los ojos, a abrazarlos, para hacerles sentir el calor del amor que rompe el círculo de soledad. Su mano extendida hacia nosotros es también una llamada a salir de nuestras certezas y comodidades, y a reconocer el valor que tiene la pobreza en sí misma” (Mensaje del Papa n° 3). La solidaridad es fruto del afecto, que se alimentan mutuamente.

Muchas veces nos quejamos de lo mal que están las cosas en el mundo. Hablando somos unos genios para denunciar la corrupción, la riqueza que se acumula en pocas manos; pero a la hora del compromiso y de poner manos a la obra quedan unos pocos en carrera. “Si deseamos ofrecer nuestra aportación efectiva al cambio de la historia, generando un desarrollo real, es necesario que escuchemos el grito de los pobres y nos comprometamos a sacarlos de su situación de marginación” (Mensaje del Papa n° 4). Y para escuchar hace falta cercanía y prestar atención. Involucrarnos haciendo nuestros sus reclamos y angustias.

“Hoy en día, desafortunadamente, mientras emerge cada vez más la riqueza descarada que se acumula en las manos de unos pocos privilegiados, con frecuencia acompañada de la ilegalidad y la explotación ofensiva de la dignidad humana, escandaliza la propagación de la pobreza en grandes sectores de la sociedad entera (Mensaje del Papa n° 5). El riesgo de la globalización de la indiferencia nos acecha. Muy a menudo se da una naturalización de la riqueza acumulada, la pobreza extendida, el planeta sobreexplotado. Consideramos “normal” la barbarie, la violencia, el despojo, la miseria.

Hay que dar pasos concretos para acercarnos a los pobres, encontrarnos con ellos en sus ranchos, casillas o en la calle; en las cárceles y los hospitales. Muy cerquita tuyo Jesús está presente en los niños con los pies descalzos en la tierra, con poca ropa, poca comida, y mucha necesidad de cariño. En su familia y en sus vecinos.

El Evangelio predicado por Jesús posee una potencialidad fuertemente renovadora que nos desinstala y provoca. Ciertamente que nos mueve a replantear el modo en el cual vivimos la fe y la proponemos a los demás. El Capítulo 25 de San Mateo es contundente, Jesús dice: “Tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y ustedes me dieron de beber; estaba de paso y me alojaron; desnudo y me vistieron; enfermo y me visitaron; preso, y me vinieron a ver” (Mt. 25, 35 -36). San Juan Pablo II, comentando este pasaje escribió que “esta página no es una simple invitación a la caridad: es una página de cristología, que ilumina el misterio de Cristo. Sobre esta página, la Iglesia comprueba su fidelidad como esposa de Cristo, no menos que sobre el ámbito de la ortodoxia” (NMI 49). Las herejías no son sólo de palabras o conceptos, también las hay de conductas.

El 23 de noviembre de 1977, cerca de las 6:30 de la mañana, se produjo el terremoto en Caucete, San Juan. Junto con las viviendas, se derrumbaron vidas e historias familiares, fuentes de trabajo… Emergieron orfandades, pobreza, soledad… Nos unimos al dolor, la oración, la esperanza.

El sábado que viene, 25 de noviembre, a las 10 de la mañana se celebrará en Córdoba la beatificación de la Madre Catalina. Una mujer que trabajó siempre junto a los más pobres de su tiempo, quienes tenían un lugar privilegiado en su corazón y sus acciones. Te invito a sumarte con tu oración y a seguir por televisión la imagen de la Misa.

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

      
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EL PAPA FRANCISCO SUBASTARÁ UN LAMBORGHINI Y LOS FONDOS QUE SE OBTENGAN IRÁN A LOS MÁS NECESITADOS

UN REGALO A FRANCISCO | Los fondos que se obtengan de la subasta irán destinados en parte a las comunidades cristianas perseguidas en Irak. Otra parte de los fondos irán destinados al proyecto “Casa Papa Francisco” de la Comunidad Juan Pablo XXIII. “También recibirán una parte de la recaudación dos asociaciones italianas, Giam y Amigos de Centroáfrica”

                                                                                  

Un flamante Lamborghini blanco modelo “Huracán” es el regalo que la casa automovilística italiana ha hecho al Papa Francisco. El vehículo será subastado próximamente en Sotheby’s y los fondos que se obtengan irán destinados en parte a las comunidades cristianas perseguidas en Irak.

“El Santo Padre bendijo el vehículo este miércoles frente a su residencia en la Casa de Santa Marta y estampó su firma en el capó, ante varios representantes de la casa automovilística y de la Santa Sede. El coche deportivo blanco y con detalles en dorado, los colores de la bandera del Estado Vaticano, tiene un precio en el mercado de alrededor de 200.000 euros pero esta edición especial, con el ‘autógrafo’ del Sumo Pontífice argentino, podría alcanzar una cifra superior”

El dinero recaudado estará bien repartido. Según anunció la Santa Sede, una parte servirá para financiar la reconstrucción de viviendas, edificios públicos y lugares de culto en el valle de Nínive, una región al norte de Irak que estuvo en poder del Estado Islámico y que  quedó destruida tras la guerra. El proyecto tiene el objetivo de ayudar a regresar a sus hogares a los miles de refugiados cristianos que tuvieron que huir tras el conflicto.

“Otra parte de los fondos irán destinados al proyecto ‘Casa Papa Francisco’ de la Comunidad Juan Pablo XXIII, que trabaja con mujeres víctimas del tráfico de seres humanos y la prostitución”

“Por último, también recibirán una parte de la recaudación dos asociaciones italianas, Giam y Amigos de Centroáfrica, que trabajan principalmente en proyectos de ayuda a las mujeres y los niños en África”

No es la primera vez que el Papa Francisco recibe como regalo un coche. El último fue un Opel que se mueve con energía eléctrica y no contamina. Otras marcas de automóviles como Kia, Fiat o Hyundai han regalado varios vehículos al Santo Padre que también han sido utilizados como ‘papamóviles’. En general son coches modestos que poco tienen que ver con los vehículos blindados y de alta gama utilizados en el pasado por algunos de sus predecesores. El más famoso es quizá el Renault 4 de segunda mano con el que el Francisco solía desplazarse por Roma y que perteneció al Sacerdote Renzo Zocca, párroco en un barrio obrero de Verona, que lo utilizó durante más de 20 años.

      
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BASTA DE VERSOS EN EL AMOR

REFLEXIÓN | Monseñor Jorge Lozano nos invita a “abrir definitivamente el corazón a nuestros hermanos necesitados”. Señala que “en los más pobres está el mismo Jesús, es como tocar el cuerpo de Cristo extendiendo la mano con cariño y fe”. “Jornada Mundial de los Pobres”

  Por Mons. Jorge Lozano | (*) 

De la boca al cerebro hay unos pocos centímetros, y de ambos al corazón apenas unos 15. Y de allí a los pies y las manos a veces pareciera que miles de kilómetros. ¿Por qué arranco estas reflexiones mencionando cuestiones de medidas? Porque uno de los problemas que solemos tener los cristianos es el abismo entre lo que decimos cuando rezamos, lo que pensamos, lo que sentimos, y lo que finalmente hacemos en concreto. Corremos el riesgo de mucho Padre Nuestro rezado, pero poco vivido en el trato cotidiano con los demás.

En unas cuantas oportunidades escuché gente que alaba a Francisco por sus gestos de cercanía a los pobres, a los enfermos, lo presos… Pero eso no siempre alcanza para decidirse a imitarlo y seguir su ejemplo.

El domingo que viene, 19 de noviembre, se desarrollará la primera “Jornada Mundial de los Pobres” convocada por el Papa al concluir el año Jubilar de la Misericordia.

El lema elegido por el Santo Padre es “No amemos de palabra sino con obras”, tomado de una Carta de San Juan en el Nuevo Testamento: “Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras” (I Jn. 3, 18).

Es un fuerte llamado a dejar de lado el “verso elegante” para quedar bien, y pasar a las actitudes palpables con los hermanos. El amor no es una idea abstracta, sino una realidad bien concreta. El amor cuando está se nota, y cuando no también. Por eso decimos que “brilla por su ausencia”.

La carta de Santiago nos advierte que “la fe: si no va acompañada de las obras, está completamente muerta” (St. 2, 17). Y en un diálogo imaginario plantea: “muéstrame, si puedes, tu fe sin las obras. Yo, en cambio, por medio de las obras, te demostraré mi fe” (St. 2, 18).

Para decirlo con claridad: la cuestión no es hacer una donación en dinero de vez en cuando, que no está demás; ni tampoco dar la ropa que nos sobra y ocupa lugar en casa, aunque esto también hay que hacerlo. Deberíamos dar algunos pasos más, ir al encuentro con los pobres y hacerlos nuestros amigos, y que esto se nos incorpore de tal manera que se haga un estilo de vida.

El Papa en su mensaje para esta Jornada Mundial nos dice que “si realmente queremos encontrar a Cristo, es necesario que toquemos su cuerpo en el cuerpo llagado de los pobres, como confirmación de la comunión sacramental recibida en la Eucaristía. El Cuerpo de Cristo, partido en la sagrada liturgia, se deja encontrar por la caridad compartida en los rostros y en las personas de los hermanos y hermanas más débiles” (n° 3). Un llamado claro a unir devoción al Cuerpo Eucarístico y amor al mismo Cuerpo del mismo Cristo en los pobres y excluidos. Tocar el cuerpo de Cristo es posible y accesible a todos, basta extender la mano con cariño y fe.

Por eso te aliento a que te propongas algunos compromisos bien concretos: ir a visitar a algún rancho pobre, tomar unos mates con familias a las que pocos visitan, escuchar sus anhelos, sus fracasos, sus pesares… Estoy seguro de que vos ves pobres a tu lado, andando las calles, durmiendo en ellas: probá salir de tu individualidad y acercarte aunque sea con un saludo, una sonrisa, un gesto de fraternidad. Muchos necesitan ser alentados, acompañados en sus búsquedas. 

Una Familia me ponía como ejemplo que iban a invitar a almorzar a su casa el domingo que viene a unos chicos que pasan por la cuadra a pedir comida con frecuencia habitual, otros que iban a llevar a unos adolescentes a comprar ropa, y no faltó quien me dijo que iban a ir a pasear con unos niños y a tomar helado.  La creatividad nos puede dar ideas hermosas para acercarnos a los más pobres y encontrar en ellos a Jesús.

La semana pasada estuvimos de Asamblea Plenaria de los Obispos de todas las diócesis del País. Hemos renovado autoridades y miembros de todas las Comisiones que tienen como finalidad ayudar en la tarea Pastoral en nuestros lugares y ser expresión de la Comunión Colegial. Recemos por esta nueva etapa que se inicia.

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

        
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EN UN ENCUENTRO EN LA PLAZA DE SAN PEDRO, MOYANO LE DIJO A FRANCISCO: “VAMOS A LUCHAR CONTRA LA REFORMA LABORAL”

REFORMA LABORAL | El líder de Camioneros, Pablo Moyano, viajó hasta el Vaticano, allí saludó al Papa Francisco y le manifestó “Vamos a luchar contra la Reforma Laboral”. La semana pasada, Pablo Moyano había afirmado que “antes de firmar una reforma en contra de los trabajadores en la CGT se cortarían las manos”

                                                                                 

Durante la tradicional audiencia de los miércoles en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco se acercó a una comitiva del Sindicato de Camioneros que además del dirigente sindical contó con la presencia de Maximiliano Acuña, un recolector de residuos que perdió las piernas en un accidente mientras realizaba su trabajo y que había recibido el llamado del Santo Padre en julio pasado.

En el breve diálogo que mantuvieron, según trascendió, Francisco le preguntó al Secretario Adjunto del Sindicato de Camioneros por su padre, Hugo Moyano, y por la actualidad del gremio.

Allí, el dirigente sindical, que es uno de los más críticos del Gobierno, le manifestó al Papa: “Vamos a luchar contra la reforma laboral”.

Para finalizar el contacto que se dio en la Plaza de San Pedro, Pablo Moyano le regaló un pequeño camión de juguete en nombre de la entidad sindical y el Papa Francisco bendijo a la comitiva que viajó hacia El Vaticano.

    
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HACE UN AÑO LLEGUÉ A SAN JUAN

 

  Por Mons. Jorge Lozano | (*)

El 4 de noviembre del año pasado comencé mi servicio pastoral como Arzobispo Coadjutor en San Juan de Cuyo. Tengo recuerdos muy hondos de una celebración muy bonita, cargada de sentimientos: dejar la querida Diócesis de Gualeguaychú, despedirme de tantos hermanos e historias compartidas, para abrir el corazón y la mente a nuevos desafíos.

Necesité de entrada ponerle rostros a la Arquidiócesis de San Juan de Cuyo. Empezar a conocer las historias de las comunidades, percibir la idiosincrasia de cada una, sus logros y fracasos, expectativas y anhelos. Poco a poco, una realidad geográfica se fue poblando de personas, familia, grupos… Una realidad dinámica, con sus procesos desplegados, sus caminos recorridos. Vida compartida y comprometida en la misión de la Iglesia.

Varios me preguntaban con ansiedad cuáles eran mis orientaciones pastorales y si iba a dar algunas directivas o fijar objetivos de trabajo. En realidad no es adecuado que esas decisiones las discierna yo solo en mi escritorio o con la participación de unos pocos. Por eso estamos conformando el Consejo Pastoral Arquidiocesano, para que hagamos ese camino con las diversas vocaciones, servicios, ministerios y carismas de la Iglesia en San Juan. Pero, como nos enseña el Papa Francisco, “el objetivo de estos procesos participativos no será principalmente la organización eclesial, sino el sueño misionero de llegar a todos”. (EG 31) La principal preocupación no es la estructura sino la vitalidad, no son los cargos y organigramas sino la fidelidad a la vocación. Son herramientas que pueden ayudar a fortalecer la Comunión y la Misión, pero los frutos no vienen de modo automático sino que hará falta disponibilidad al diálogo, apertura al Espíritu para discernir los signos de los tiempos.

Además, debemos reconocer que los horizontes ya están trazados con claridad. Los podría expresar con palabras del Papa: Iglesia en salida, pobre y para los pobres, que vive la alegría del Evangelio, y que nos convoca a ser discípulos misioneros de Jesucristo.

El Santo Padre ha puesto algunos documentos muy importantes en el camino de su Magisterio: “La alegría del Evangelio (sobre el anuncio del Evangelio en el mundo actual); “Laudato Si’” (sobre el cuidado de la casa común); “La alegría del amor” (sobre el amor en la familia). Y ahora nos convoca a centrar la mirada en “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”.

La tarea que tenemos consiste en ver cuál es nuestro punto de partida y el de cada comunidad. Desde dónde debemos partir hacia esos horizontes. Pido a Jesús me ayude a plasmar lo que enseña Francisco acerca de la misión del Obispo que “a veces estará delante para indicar el camino y cuidar la esperanza del pueblo, otras veces estará simplemente en medio de todos con su cercanía sencilla y misericordiosa, y en ocasiones deberá caminar detrás del pueblo para ayudar a los rezagados y, sobre todo, porque el rebaño mismo tiene su olfato para encontrar nuevos caminos”. (EG 31) Es una tarea artesanal para la cual contamos con el Evangelio, con la Gracia del Espíritu Santo, y con la sabiduría y generosidad del Pueblo de Dios.

Estamos transitando un tiempo apasionante en la vida de la Iglesia. Somos convocados, llamados juntos, para dar testimonio del amor de Dios.  Vuelvo a poner este tiempo en el corazón y la intercesión de tres grandes hombres que nos muestran el camino: San Juan Bautista, el Precursor de Jesús apasionado por la verdad; San José Gabriel del Rosario Brochero, enamorado de Jesús con su vida pobre y entregada; y el Siervo de Dios Monseñor José Américo Orzali, el Buen Pastor de Cuyo, incansable en recorrer las comunidades y alentar la predicación de la fe.

El 2 y 3 de noviembre en Buenos Aires, participé del “II Diálogo de Alto Nivel de Ética y Economía. Finanzas sostenibles, trabajo digno y desarrollo inclusivo”. Entre las muchas personas con las que estuvimos compartiendo pareceres, tuvimos como eje el imperioso pedido del Papa Francisco de “escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres” y planteamos la necesidad de expresar nuevos valores humanos que se reflejen en instancias superadoras en la economía y la política en diálogo permanente con la ética.

Esta semana que iniciamos tendremos la Asamblea Plenaria de los Obispos de todas las diócesis del País. Te pido nos acompañes con tu oración. Y pongamos también en nuestras oraciones a las víctimas del atentado en Nueva York y a todos quienes sufren violencia en el mundo.

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

      
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LA CONFERENCIA EPISCOPAL ARGENTINA RENUEVA SUS AUTORIDADES

Foto de Portada. “José María Arancedo es secundado en la conducción del Episcopado Argentino por el Cardenal Mario Poli (Buenos Aires), el Arzobispo Mario Cargnello (Salta) y el Obispo Carlos Malfa (Chascomús)”

RENOVACIÓN DE AUTORIDADES | Del 6 al 11 de noviembre se realizará en la casa de ejercicios El Cenáculo (La Montonera) de Pilar la 114° Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA). Se renovarán las autoridades de la CEA y sus comisiones

                                                                                     

Este lunes 6 de noviembre comienza la Asamblea Plenaria Electiva de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), en la que se renovarán la Comisión Ejecutiva, las presidencias de comisiones que integran la Comisión Permanente y los delegados de regiones pastorales, además se elegirán los miembros de cada uno de los organismos del Episcopado.

ASAMBLEA PLENARIA. “Mons. Carlos Malfa, Secretario General de la CEA, explica cómo será la 114º Asamblea Plenaria del Episcopado Argentino a desarrollarse del 6 al 11 de noviembre de 2017”

Está previsto que a las 19.30 se celebre la Misa de apertura del Plenario presidido por Monseñor José María Arancedo (Arzobispo de Santa Fe de la Vera Cruz y Presidente de la CEA), y los miembros de la Comisión Ejecutiva.

PARA LA ASAMBLEA PLENARIA DE LA CEA “Están convocados 89 Obispos (Diocesanos, Coadjutores, Auxiliares) e invitados el Nuncio Apostólico y 43 Obispos Eméritos” 

Las conclusiones se presentarán el sábado 11 de noviembre por la mañana. Se realizarán en base al documento preparatorio del Sínodo de Obispos convocado por el Papa Francisco sobre “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional”; el avance de la organización del Encuentro Nacional de Juventud Rosario 2018, las celebraciones de los 400 años de la aparición de la Virgen del Valle y los 500 años de la primera Misa en suelo Argentino en 2020.

    
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MAMÁS CON TODAS LAS LETRAS

REFLEXIÓN Monseñor Jorge Lozano sostiene que cada mamá y cada niño están en el corazón de Dios desde siempre, y cuando el bebé es concebido, se cumple el sueño eterno del Creador que por amor nos regala vida. Feliz día mamá que haces posible éste milagro! Les envío mi cariño y bendición! Que tengan una buena semana!”

Por Mons. Jorge Lozano | (*)    

En las diversas culturas suele suceder que las palabras más significativas o valiosas tienen pocas letras: sí, no, vida, mamá, papá, paz, amor… Tal vez sea porque las usamos con frecuencia, o para que los niños las aprendan con mayor facilidad. En pocas letras se dice mucho.

En la Argentina estamos celebrando hoy el día de la madre, una vocación con todas las letras. Todos nosotros hemos nacido de una mamá y, salvo algunas experiencias dolorosas que alguno pudo haber sufrido, el vínculo con la mamá es fundante de cariño y afecto. Desde la panza hay dos corazones que laten cada uno a su propio ritmo, pero muy cerquita uno del otro, a apenas unos pocos centímetros de distancia.

Una comunicación durante el embarazo que se manifiesta también en acariciar el vientre y la vida que alberga, hasta se puede ver el contorno de los pies del bebé que se dibujan en la piel materna.

Francisco nos enseña que “el embarazo es una época difícil, pero también es un tiempo maravilloso. La madre acompaña a Dios para que se produzca el milagro de una nueva vida” (AL 168). Qué mirada tan certera. Por eso podemos decir que “cada niño que se forma dentro de su madre es un proyecto eterno del Padre Dios y de su amor eterno: «Antes de formarte en el vientre, te escogí; antes de que salieras del seno materno, te consagré» (Jr 1,5). Cada niño está en el corazón de Dios desde siempre, y en el momento en que es concebido se cumple el sueño eterno del Creador” (AL 168). Nadie vive por casualidad. Ninguna vida es producto de la fatalidad ni mucho menos un castigo divino.

Al nacer aparecen palabras nuevas cargadas de luz: caricia, beso, calor, mejilla, mirada…

Un salmo asume esos momentos para expresar la belleza del vínculo con Dios: “Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros. / No he pretendido grandes cosas / ni he tenido aspiraciones desmedidas. / No, yo aplaco y modelo mis deseos: / como niño tranquilo en brazos de su madre, / así está mi alma dentro de mí” (Salmo 131).

Esta escena la podemos contemplar en nuestra imaginación y ¡cuántas obras de arte la han recogido! En muchas plazas está el “monumento a la madre” y nos evoca al niño con todo su entorno de paz. Mamá también es la que relata los primeros cuentos y está dispuesta a repetirlos todas las veces que sea necesario. Así alienta, estimula la imaginación, ayuda al crecimiento afectivo, emocional, creativo. Ella consuela ante el dolor y los golpes que forman parte del crecimiento y la vida: caerse de la bicicleta, tropezar en la vereda, pincharse con una espina… Muchas incluso acompañan la iniciación en la fe enseñando las primeras oraciones, a hacer la señal de la cruz, a tirarle un besito a la imagen de la Virgen. ¡Qué importante es esta dedicación a la fe!

Sin embargo, debemos reconocer (aunque nos duela) que muchos niños no son queridos y esperados con ternura y alegría. Circunstancias difíciles los muestran como una carga o un problema. Debemos como familia y como sociedad cuidar a los más frágiles y no trasladarles a ellos problemáticas de los adultos. Es importante no enredarse en reproches por lo que debió haberse hecho y acoger del mejor modo la vida nueva que irrumpe. No debemos olvidar que condiciones socioeconómicas de pobreza y exclusión provocan el sufrimiento de las familias y la angustia materna, robando a los más pequeños la infancia y ensombreciendo el futuro. Y miremos particularmente a niños y adolescentes que tienen negada la ternura de la mamá.

Permitime que cambie apenas un poco de perspectiva y veamos la Iglesia como madre. Ella debe salir con ternura al encuentro de sus hijos. Si queremos que nuestras comunidades reflejen el rostro misericordioso de Dios, debemos revisar las actitudes, los gestos, el lenguaje, el modo en el cual saludamos, la manera de corregir errores… Los que tenemos alguna responsabilidad, también el modo en que mostramos la autoridad. Cada comunidad engendra nuevos hijos de Dios por medio del Bautismo, pero después nos cuesta más hacernos cargo, corriendo el riesgo de comportarnos como madre abandónica que no cuida esa vida en la fe. A veces encontramos por la vida a gente dolorida o lastimada por respuestas hirientes o tratos despóticos en las Parroquias por parte de Sacerdotes, Diáconos, Secretarias, Catequistas, Obispos. Gente que se acerca a realizar una consulta y es tratada como si nos molestara su presencia. Es muy importante ser Iglesia de puertas y corazones abiertos, comunidades capaces de brindar ternura, consuelo y aliento. Esa es nuestra vocación con todas las letras.

¡Feliz día para todas las mamás!

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

      
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LA MISIÓN EN EL CORAZÓN DE LA IGLESIA

REFLEXIÓN Monseñor Jorge Lozano reafirma que “Cada año, en el mes de octubre, al celebrar la Jornada Mundial de las Misiones, la Iglesia nos impulsa a la oración y al testimonio para llevarle al hermano la alegría de Jesús Resucitado, Fe y Esperanza compartida que ilumina la vida”. “Que el Señor te acompañe en esta semana!!”

Por Mons. Jorge Lozano | (*)    

Un cuerpo no vive sin el corazón. Es un órgano vital, lo necesitamos. Así también es la misión. No se trata de una actividad más, una tarea de dos semanas al año, o con ocasión de las Fiestas Patronales. La evangelización es la naturaleza misma de la Iglesia, para eso fue formada. Tanto es así, que una comunidad que no evangeliza languidece, se debilita y entra en estado vegetativo. Perdura pero no vive la alegría de la fe comunicada.

El Beato Pablo VI enseñó que “evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar, es decir, para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios, perpetuar el sacrificio de Cristo en la santa Misa, memorial de su muerte y resurrección gloriosa” (Evangelii Nuntiandi n° 14).

Cada año, en el mes de octubre, se celebra la Jornada Mundial de las Misiones, para sensibilizarnos y movernos a la oración que compromete. Francisco en el Mensaje para este año nos dice que “La misión de la Iglesia no es la propagación de una ideología religiosa, ni tampoco la propuesta de una ética sublime. Muchos movimientos del mundo saben proponer grandes ideales o expresiones éticas sublimes. A través de la misión de la Iglesia, Jesucristo sigue evangelizando y actuando; por eso, ella representa el kairos, el tiempo propicio de la salvación en la historia. A través del anuncio del Evangelio, Jesús se convierte de nuevo en contemporáneo nuestro, de modo que quienes lo acogen con fe y amor experimentan la fuerza transformadora de su Espíritu de Resucitado que fecunda lo humano y la creación, como la lluvia lo hace con la tierra. «Su resurrección no es algo del pasado; entraña una fuerza de vida que ha penetrado el mundo. Donde parece que todo ha muerto, por todas partes vuelven a aparecer los brotes de la resurrección. Es una fuerza imparable.» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 276)”. (Mensaje, n° 3)

Esta certeza de la vida nueva de Jesús Resucitado es la que nos impulsa a la misión y el testimonio. El Espíritu Santo derramado en el corazón de cada creyente y en cada comunidad irradia luz y comunica alegría. No la carcajada de una ocurrencia chistosa, sino la serena paz que nos hace confiar en el Amor que nos sostiene.

En este sentido nos dice el Papa que “la misión dice a la Iglesia que ella no es un fin en sí misma, sino que es un humilde instrumento y mediación del Reino. Una Iglesia autorreferencial, que se complace en éxitos terrenos, no es la Iglesia de Cristo, no es su cuerpo crucificado y glorioso. Es por eso que debemos preferir «una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades» (EG 49)” (íd, n° 7). A veces vivimos como acartonados y con movimientos temerosos y cortitos, como madrina o padrino de casamiento que recién se terminó de cambiar para ir a la Iglesia y no quiere arrugar ni un poquito su ropa para salir prolijos en las fotos. Necesitamos soltarnos más y difundir la vida del Resucitado.

Muchos en el mundo no han oído hablar de Jesús, o apenas lo reconocen como un personaje del pasado. No como el Hijo de Dios que entrega su Vida por la salvación del mundo. Incluso en nuestro país, entre nosotros, es creciente el número de familia que no bautizan a sus hijos. Yo he podido visitar barrios muy pobres en los cuales los niños no van a catequesis o la abandonan prematuramente. Muchas veces doy gracias a Dios porque encuentro catequistas que con sacrificio reúnen a los niños en alguna casa del barrio o bajo un árbol; pero otras me quedo con el dolor de constatar que dejamos a muchos sin el Pan de la Palabra.

El lema propuesto este año es “La misión en el corazón de la fe cristiana”.

Claro que no todo es fácil ni sin contradicciones. Muchos misioneros en otras tierras experimentan persecución, cárcel, y hasta la muerte. Ellos necesitan de nuestro apoyo afectivo y espiritual. Recemos por ellos. Son enviados en nombre de toda la Iglesia.

El aporte económico en las colectas de este fin de semana es una manera concreta de darles una mano.

(*) Monseñor Jorge Lozano es Arzobispo de San Juan de Cuyo y Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina.

    
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UNA MULTITUD MARCHA A LA BASÍLICA DE LUJÁN, SEDE DE LA PATRONA DE LA ARGENTINA

43° PEREGRINACIÓN JUVENIL A LUJÁN Este año la Peregrinación lleva por lema “Madre, enséñanos a construir la paz” y unos seis mil voluntarios asisten al casi un millón de peregrinos que caminarán en la expresión de Fe popular más importante de la Argentina. Este domingo el Cardenal Primado de la Argentina Monseñor Mario Poli celebrará la Misa Central

                                                                                      

La 43° Peregrinación Juvenil a Luján a pie partió este sábado a las 12:00 de las puertas del Santuario de San Cayetano (Cuzco 150) del barrio porteño de Liniers y terminará el domingo 1° de octubre frente a la Basílica de la Patrona de la Argentina, con cientos de miles de peregrinos jóvenes y adultos.

“MADRE, ENSÉÑANOS A CONSTRUIR LA PAZ”. “Es el lema de la Peregrinación que surge de las intenciones de miles y miles de fieles, donde unos seis mil voluntarios asisten al casi un millón de peregrinos que caminan en la expresión de Fe popular más importante de la Argentina”

La Cadena Mariana de la Fe transmitirá una vez más el programa radial “Juntos a Luján”, acompañando a los jóvenes peregrinos y a los adultos hacia la Basílica de Luján través de sus más de 100 radios AM y FM en todo el País. La transmisión comenzará en la medianoche de hoy y contará con móviles en vivo durante toda la noche desde la ruta y desde la Basílica. Oyentes y peregrinos, compartirán mensajes del Papa Francisco, y nueve Obispos hablarán sobre la paz en consonancia con el lema de este año.

La imagen cabecera de la Santa Madre marcha junto a los peregrinos que recorren cerca de 60 kilómetros para llegar a la Basílica de la Virgen de Luján donde a las 7:00 del domingo el Cardenal Primado de la Argentina, Monseñor Mario Aurelio Poli celebrará la Misa Central.

      
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