El Bloque de Senadores Justicialistas exige respuestas por el envío del oro al exterior: El patrimonio nacional no puede ser un secreto de Estado

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Un “cisne negro” y un escándalo de extrema gravedad

“Hace dos años nos ocultan qué hicieron con el patrimonio de todos los argentinos entregado en secreto”, denunciaron las y los senadores del Bloque Justicialista al exigir la citación urgente del jefe del BCRA. El peronismo busca forzar al Gobierno de Milei a revelar dónde están las reservas de oro, en qué condiciones se entregaron y a qué riesgos financieros se expuso al país.


 

       Por Oscar Dufour | (*)

 

La presentación del proyecto de resolución por parte del Bloque Justicialista de Senadores para citar de urgencia al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, trasciende la mera gimnasia parlamentaria de la oposición. Coloca sobre la mesa de debate público un interrogante estructural para la salud democrática de la República: la transparencia en la gestión de las reservas del Estado y la sujeción de los funcionarios al control técnico de los organismos de la Constitución Nacional.

 

La iniciativa impulsada por legisladores como Juliana Di Tullio, Martín Soria, Carlos Linares y Florencia López entre otros, se fundamenta en inconsistencias y contradicciones entre las últimas declaraciones del funcionario en el Congreso y un informe emitido por la Auditoría General de la Nación (AGN

 

 

El foco del conflicto no radica en la potestad financiera del Banco Central para administrar los activos de la Nación de la manera que considere técnicamente más eficiente. Radica, en cambio, en la alarmante brecha retórica y documental que expone la Auditoría General de la Nación (AGN). Cuando el organismo rector del control externo del sector público señala inconsistencias en la trazabilidad, demoras regulatorias en las auditorías o la falta de contratos formales con entidades como el Banco de Pagos Internacionales (BIS), el silencio o la dilación oficial dejan de ser una opción política aceptable.

La confianza es el activo más escaso y valioso de cualquier programa económico. El traslado de lingotes de oro al exterior durante el año 2024 se “justificó” en su momento bajo criterios de rentabilidad y liquidez. Sin embargo, para que esa premisa sea válida ante la sociedad, debe estar respaldada por una rendición de cuentas cristalina, no por el secreto o las respuestas parciales. El patrimonio nacional no puede ser objeto de zonas grises ni de disputas interpretativas entre el palacio monetario y la auditoría constitucional.

La citación al Senado de la Nación no debe entenderse como un tribunal de censura política, sino como un mecanismo institucional de máxima jerarquía para disipar sospechas. Negar la urgencia del pedido o encorsetar la discusión en tecnicismos de confidencialidad solo profundizará la incertidumbre del mercado y la desconfianza civil. Santiago Bausili tiene la oportunidad -y la obligación republicana- de presentarse ante los representantes de las provincias argentinas para ratificar con documentación precisa que el oro de los argentinos está resguardado bajo las normas contables internacionales vigentes. En momentos de fragilidad macroeconómica, la opacidad es el peor enemigo del crédito público. La transparencia no es una concesión ante la presión de la oposición; es el deber elemental de quien custodia los recursos de un país.

 

Un “cisne negro” electoral y un escándalo de extrema gravedad.

 

Conclusión

Un “cisne negro” electoral y un escándalo de extrema gravedad.

La ofensiva del Bloque de Senadores Justicialistas sintetiza el núcleo de una demanda que ya es de estricta gravedad institucional:

 

“Hace dos años nos ocultan qué hicieron con el patrimonio de todos los argentinos entregado en secreto”.

 

Con esta definición, el peronismo en el Senado no solo lidera la exigencia de transparencia, sino que expone de manera contundente la matriz de opacidad que caracteriza a la gestión financiera de Javier Milei.

La interpelación de urgencia a Santiago Bausili es el instrumento para romper un cerco de misterio inadmisible sobre los activos públicos:

 

“Queremos saber dónde están las reservas, en qué condiciones se entregaron y a qué riesgos expusieron al país”.

 

Al plantear estos tres ejes urgentes, el bloque peronista restituye al Congreso su rol de control constitucional y traza un límite claro: el patrimonio nacional no es una variable de ajuste oculta ni una propiedad privada del Poder Ejecutivo, sino un recurso soberano que el Gobierno de Milei tiene la obligación legal y política de rendir ante todo el pueblo argentino, previo a las próximas elecciones presidenciales de 2027.

 

Los que quieran oír… que oigan

(*) Oscar Dufour es escritor, periodista y ensayista Argentino. Presidente © Grupo Agencia del Plata. Columnista de medios internacionales. Vicepresidente de la Asociación de Periodistas de Moreno – Provincia de Buenos Aires  🇦🇷

 

© Grupo Agencia del Plata, todos los derechos reservados

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